19 febrero 2016

Este Jueves, relato: Cumpleaños.

Sin más preámbulos, y casi porque no llego, ahí va mi participación en este jueves cumpleañero.

Quizás no debieron apartarse de aquella carretera, por muy secundaria que fuera. La pista de tierra los había dejado al borde de un mirador espectacular. Abajo el lago Hurón y, más allá, el bosque con todos sus pinos canadienses y arces. La vista se perdía, pero era imposible bajar desde ese punto a coger carretera alguna. ¡Maldito gps! Desde la última curva a la derecha, no dejaba de mostrar el mensaje de “recalculando ruta”. W. había optado por tirarlo por la ventanilla.

El sol comenzaba a caer y, W. y M. salieron de la caravana para ver cómo se perdía mucho más allá de aquel mar de árboles. Aquello del fondo, probablemente fuera Estados Unidos. Solamente regresaron al vehículo cuando el sol se había ocultado por completo. Sonó un whatsapp en el móvil de M. Los chicos que se interesaban por cómo iba la aventura. Pues empezaba a ir mal. No quería cabrearse con su padre, pero apenas había gasolina, nada más que quedaban un par de latas de alubias y jamón enlatado y un siete por ciento de batería en el móvil. Se lo dije, se lo dije, echa los cargadores por si acaso. Es solamente un día, es solamente un día. Quiero celebrar mi cumpleaños pescando en el lago Hurón, no necesitamos los móviles. Ahora ya daba igual, seguramente tampoco habría cobertura en este territorio de abetos y grizzlies. Si viene uno que salga y que se lo coma a él. Quizás acudirían en cuanto olieran la comida.


Terminaron de cenar y se acostaron. M. tenía los ojos abiertos y estaba pendiente a cualquier crujido o gruñido. Podían percibirse desde ese alto todos los sonidos del mundo. W. roncaba a su lado plácidamente. Cariño, felicidades, ya son las doce…ya es tu cumpleaños…y le estampó un suave beso en la mejilla. 

13 comentarios:

Diva de noche dijo...

Que bello....sea como sea, en las condiciones que sea, siempre sera maravilloso recibir el día de cumpleaños en medio de la naturaleza...felicidades

Yessy kan dijo...

¡Ay! Que espelúznate y romántico amanecer en estas circunstancias para su cumpleaños. Pero ante la fuerza del amor no hay condiciones malas que deban reprimir los ánimos. Lindo relato.
Beso

* dijo...

Ahora firma yo por perderme en ese paisaje... aunque no fuera mi cumpleaños.
Y lo importante es celebrarlo con cariño y amor... y, aparte del cumple pueden celebrar algo más. Un día para recordar con orgullo.

Un besazo enorme.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Creo que alguien recibirá una concatenación de insultos.
Aunque la compañia mutua compensará los contratiempos.

Saludos.

PD: Recordá hacer los de los enlaces.

Charo dijo...

Sobre el papel queda muy bonito eso de celebrar el cumpleaños casi en el fin del mundo, sin móvil, sin comida, sin gasolina...bueno supongo que si hay amor, será bonito...aunque yo primero lo mataría y ya luego si eso lo felicitaría por el cumpleaños je je.
Ah, y rodeados de osos que eso si que mola jajaja !
Un beso

Ame dijo...

No importa el lugar o los "inconvenientes", lo esencial estaba allí, a su lado.
Me gustó, me recordó un día tan atropellado que tuve que hasta miedo me daba parpadear

Un abrazo

Montserrat Sala dijo...

Muy bonito relato Max, y un cumpleaños solo con su amor111: Con todo, la aventura pudo salirle mal. Solos y perdidos en la inmensidad de un bosque... Me gusta leerte amigo.
perqué describes las situaciones con tanta riqueza de detalles.que hacen que te sientas allí mismo.
Un abrazo Muy grande y cariñoso,

MOLÍ DEL CANYER dijo...

El sitio parece precioso, pero eso de sentirme perdida....uff!para mi seria un cumpleaños muy angustioso. Magnifica aportacion, besos.

Alma Baires dijo...

Ay ay ay, por esas "aventuras"... me ha traído vagos recuerdos tu relato... pero hoy con la experiencia que dan los años, y leyéndote, seguramente celebraría de otra manera ese amanecer... sin importar cumpleaños o menos!

Un beso.

pikxi dijo...

Estoy segura de uqe ese cumpleaños no se le olvidará. Un saludo.

censurasigloXXI dijo...

Pues debe ser muy chulo perderse, aunque los mosquitos te dejen frito, y ausentarse de los ruidos de la ciudad y de lo de todos los días, con esa persona que te hace feliz y a la que amas. Alguna de esas excursiones he hecho yo con un "pajarito" rezongando a mi lado, jajajjaja.

Un abrazo y un cafelito.

Ah, yo también estaba en la convocatoria, pero mis despistes son miles y no te dejé el link.

Pepe dijo...

La idea de perderse en plena naturaleza que puede parecer algo romántico, en la realidad no lo es tanto. Perderse en plena naturaleza puede dar lugar a situaciones de alto riesgo. Alguna vez me he perdido y siempre me ha provocado algo de miedo.
Un fuerte abrazo.

rosa_desastre dijo...

Diversidad de opiniones... a mi tambien me parece angustioso que en vez de soplar las velitas tenga que estar pendiente del gps.
El próximo cumpleaños juntos pero mas cerca.
Un besazo