13 marzo 2007

Un cuadro

Marina tiene los ojos enormes y sonrientes, color miel; tiene las pestañas largas como esas insinceras modelos que anuncian mascarillas, pero sin trucos. Marina tiene la sonrisa en la boca y come una densa papilla de pollo con verduras.
Manolo está apesadumbrado porque el médico le ha recomendado no comer grasa y, delante durante la comida, tiene una enorme bandeja de chorizos. Come rápido y se va a la viña. Se ha vuelto a dejar las pastillas.
La madre que está hiperactiva por la comida, por la niña, por todos los hijos, se extraña de que alguna de sus hijas esté a dieta y limite su ingesta:"antes no teníamos comida y, ahora que tenéis toda la comida del mundo no queréis comer para no engordar..." Están todos.
Se hace el arroz al fuego del hogar. Crepita al fondo, naranja, un ceporro seco. Este arde especialmente bien. Hay vino y al final rosquillos de limón. En la cocinilla se está caliente, a gustito, bien.
¿Qué se dice cuando alguien te abre así las puertas de su casa?. Pues nada más que agradecerlo y, como pedantemente se dice, quedar a la reciproca.

12 comentarios:

Marlu dijo...

La verdad es que a este lado de la pantalla, apetece comerse un dulce de limón y pedir la receta.
No conocía la expresión "quedar a la reciproca", pero supongo que se les invita con la misma sencillez a la casa del invitado.
Saludos.

Goathemala dijo...

Un cuadro apetitoso. Una escena que me trae recuerdos de aquellos roscos caseros, en casa de mi padres aún se hacen, y que estaban rebozados en azucar.

La vida puede ser más sencilla que ahora que estamos obligados a partirnos la vista para ver los ingredientes de cada producto.

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Abrazos.

Tana dijo...

Mis abuelos decían eso, lo de que antes no había que comer y ahora..., a vueltas con las dietas :)
Nunca me gustaron las rosquillas, pero hay una cierta torta de chicharrones que... ;)
Un placer leerte, como siempre, Max. Besote!!!

Mónica dijo...

Qué hambre. Esto me pasa por entrar en plena madrugada. Parece que a todos nos traes ciertos recuerdos, a mí a esas tardes delante del hogar en casas de amigos en la montaña, de las que salía con las mejillas como tomates y toda la ropa y el pelo oliendo a humo y más contenta que un niño. Bueno, es que era una cría...
Besos,

Eowin dijo...

"Se hace el arroz al fuego del hogar. Crepita al fondo, naranja, un ceporro seco"

Me encata esta postal :)Es lindisima
Besos

Luz dijo...

Creo que todos nos hemos acomodado en un rincón de esta amable escena, gracias por la invitación.

Abrazos

pd. ya resolví el problema, tenia que ver con limpiar mi cache... jaja cada día aprendo algo nuevo de estos menesteres :)

Tanhäuser dijo...

Mmmm delicioso.

Y el lugar donde se produjo el banquete, de lo más acogedor.

Mireya dijo...

Que lindas imágenes transmites, dan ganas de sentarse ahí.Lindo blog. Saludos

Charo dijo...

Recuerdo un comedor chiquitito, en la casa donde naci y una chimenea que era el todo para mí. A mi madre sentada en la escalera que subía a la azotea, dándonos de comer a mi hermano pequeño y a mí, recuerdo el olor del jazmín que mi madre se ponía en la cabeza y la casa de mis abuelos con una patio andaluz llenito de flores. Desgraciadamente yo no puedo volver a esos días, que quedan en mi recuerdo, y este me invita de tanto en tanto a evocarlos con alguna lagrimilla.
No teníamos de nada (aparte de algún que otro sueño) pero eramos más felices que ahora.

Max Estrella dijo...

Esa comida y esa sobremesa fue encantadora;encantadores los anfitriones y amena la conversación...la verdad es que junto al hogar con buenas viandas y ese bienestar tan añorado en las ciudades,este que les escribe hubiera estado toda la tarde...
bienvenidos todos a la escena...me gustó y me gusta que se asomen un poquito a mi vida...

A moonclad reflection dijo...

Que lindo lo q pusiste y q linda Marina!

MENS REA dijo...

Siempre hay mucha vida tras un buen cuadro.

Saludos.