08 marzo 2007

El Tributo


Al atardecer comenzaba todo, pequeñas rachas jugaban con la hojarasca y la hacía danzar en una especie de mágico aquelarre polvoriento. Caía el sol y se difuminaba el horizonte, nublada la visión por las nubes de tierra y los remolinos que se formaban a cada soplo. Yo recuerdo a mi abuela mandándonos a la habitación de arriba, la más alta de la casa, a mi hermana y a mi. Cuando fuí un poco mayor me asomé al ventanuco. Las ancianas recogíanse las negras rebecas y vestimentas para que el viento no las volara. En bruna procesión marchaban a la hornacina del Santo que había en las viviendas de la RENFE, esas que tenían grises las, otrora amarillas fachadas. El Santo, iluminado por una mínima luz que lo hace casi humano, espera sus oraciones. A lo lejos, el silbo de este mefítico viento, anuncia la exigencia del tributo; como cada día siete, del mes trece, de algún año impar desde no se sabe qué tiempos ancestrales, en que alguien prometió su pago a cambio de alguna prebenda que, ya tampoco, nadie recuerda. Se arremolinan todas las viejas, frente a la hornacina y comienza el suave bisbiseo de las oraciones, para que este año o algún año toda esta maldición acabe o, como mucho, silbe, gruña, ruja o brame ese soplo de luzbel, pero pase de largo y no se cobre, no recoja nada en ese pueblo.

5 comentarios:

Goathemala dijo...

Magnífico. No sé por qué recordé me vino a la cabeza Comala de Pedro Páramo. ¿Una maldición? ¿Un lugar condenado?

Muy bueno, como siempre. Otro relato que merece continuación.

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Abrazos.

A moonclad reflection dijo...

Maravilloso....pero la Muerte no es una condena sino un premio al valor...saludos

caminante dijo...

Paso tanb sólo a dejar un saludo. No puedo más.
Un fortísimo abrazo.

Charo dijo...

Excelente narración, Max. Te felicito porque sabes transmitir cosas.

Un abrazo

Max Estrella dijo...

gracias a los cuatro por la visita...
Goathemala,tengo muchos para continuar,a ver si cojo un poco de tiempo y me pongo con ellos...me alegra mucho de verdad que le guste lo que hago y escribo.
Me ha gustado lo del premio al valor,cierto,mejor morir como un valiente que vivir arrodillado.un saludo a Moonclad.
Gracias Caminante por pasarte.
Charo,me alegro de que le guste...besos para ti