03 octubre 2014

Este Jueves Relato: Idiomas


Bajo la luz roja, únicamente soy capaz de distinguir el blanco de los ojos de mis compañeros. El resto es ruido y frío. El sonido del helicóptero es ensordecedor;  y aunque debería estar ya acostumbrado, esto es como los exámenes de la carrera, por más que uno sepa la materia no se termina de acostumbrar. Por la puerta abierta, retazos de desierto y de dunas. Arena que se ondula al son de nuestras aspas. Uno, dos, tres Tiger. Y no es la canción infantil. Sonrío ante mi propio chiste. Siento un ligero aturdimiento y el chicle que mastico no sirve de nada. No es el mal de altura. Un poco entumecido el brazo donde me pincharon; a la altura del hombro está un poco hinchado. Lo cierto es que, de todo lo que me iban explicando sobre terapias génicas, mapa del genoma humano y demás aclaraciones, solo me quedé con que, desde la puesta en marcha de los efectos de la dosis, comenzaría a olvidar el castellano y a pensar y poder hablar perfectamente en pashto y dari. La sustancia inoculada, intervenía a no se qué nivel cerebral, y no sé cuáles receptores genéticos, y permitía controlar perfectamente un idioma con nada más estudiarlo y escucharlo un par de días. Mi entrenamiento duró una semana. El tiempo de la misión sobre el terreno haría el resto. Podría recordarlo todo pero no expresarlo en castellano nunca más. Después, me las tendría que apañar si quería volver a aprender de nuevo cualquier otro idioma. Únicamente debía transmitir información, para todo lo demás, no era nacional, nadie me conocía ni me iría a rescatar en caso de problemas. Cuando el general médico me preguntó si tenía alguna duda o pregunta, dije que no. Ni las tenía ni creo que me las hubieran podido resolver.
Hemos parado en el aire y el tiempo parece suspendido. Se enciende un piloto verde. Se despliega una cuerda. Me toca pisar el desierto. En un perfecto pastún, me despido de mis compañeros: 
وداعا وداعا

Con tanto idioma no había puesto que hay más historias donde Juan Carlos al que agradezco desde aquí los idiomas de mi blog

13 comentarios:

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Un relato impecable que atrapa en su ficción desde el inicio. Me encantó!
=)

San dijo...

Nos situas en la escena y en la piel del protagonista, haciendonos partícipes de esta historia impecablemente escrita. Me gustó la idea y la forma.
Un abrazo.

Pepe dijo...

Un relato que parece ciencia ficción, pero que mucho me temo que no esté muy alejado de la realidad en cuanto a comportamientos dirigidos e inducidos por medio de fármacos o lavados de cerebro. Magnificamente escrito y que engancha de principio a fin. Mi enhorabuena.
Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Increible; pero nunca se sabe, la realidad más de una vez ha superado a la ficción.
Muy bueno.
Un abrazo

G a b y* dijo...

Muy buen relato, ficción pura, me atrevo a decir, y vaya, sacando el inconveniente de que el idioma de uno se termina borrando de la mente, no estaría mal que me inocularan un poco de inglés (que el mío es muy básico) y algún otro idioma que me sirviera por si me hago algún viajecito algún día a tierras ignotas!
Besos!
Gaby*

Juan Carlos dijo...

Llevo unos relatos esta tarde en que cada cual me sorprende, me conmueve más. El tuyo, con ese toque conspiranóico, me ha encantado.
Gracias por participar. Un abrazo.

Sindel dijo...

Muy buen relato que atrapa y se siente en cada linea. Le ha tocado una dura misión al protagonista que debe dejar sus raíces para poder cumplir con su cometido.
Un abrazo.

Yessy kan dijo...

Sin duda alguna, es un buen relato de visión utópica, y futuristica muy bien logrado. Fue un placer leer tu creacion.
Saludos

casss dijo...

Me siento yo también presa de esa historia alucinante....

Convincente ficción que nos mantiene pendiente de ella, hasta el punto final.

besos

Maria Liberona dijo...

Uff!!!
vaya que historia me dejo una sensación extraña de desolación

Alfredo dijo...

Una ficción que no lo es tanto en el fondo. En la forma lo es admirable.
Muy buen texto, sugerente.
Abrazos

Susurros de Tinta dijo...

A parte de muy imaginativo, a mi me ha dejado como un vacío enorme, perder el idioma de uno es como perder la propia personalidad, el no volver a poder hablarlo a no ser que se aprenda me da miedito, creo que has hecho que entendamos perfectamente todo lo que implica un idioma, no se si el resto de compañeros captan esta sensación, pero a mi me ha dejado los pies helados! jajaja, si, que pasa, se me congelan los pies cuando algo me preocupa, cosas raras!, miles de besosssssssssss

Charo dijo...

Fantástico! Desde el primer momento conseguiste captar mi atención e intrigarme.De momento parece ciencia ficción pero lo veo bastante posible y el final...no sé pastho pero me imagino lo que dice. Por otro lado te queda la sensación amarga y de profunda tristeza al saber que no volverá a hablar castellano. Muy buen relato, te felicito!!
Un beso