02 abril 2015

Este Jueves Relato: Un mundo de sensaciones

Esta semana propone Cass que escribamos un relato sobre sensaciones, olores, onomatopeyas y colores...Bueno, pues ahí van los míos...

Era viernes y serían sobre las diez de la noche más o menos. Recuerdo que estábamos todos celebrando una fiesta del mojito en el piso de estudiante de Arturo. El piso era como todos los que se alquilan a estudiantes, estrecho y con muebles viejos de diversas procedencias. Y Arturo era ese amigo tuyo que decía que estudiaba enfermería. Yo estaba sentado en una silla en la cocina mientras veía el trajín que os llevábais con la hierbabuena, el ron, el azúcar moreno y el agua de seltz. El aroma de la hierbabuena lo impregnaba todo y se oía el tintineo de cucharillas y vasos de cristal. Entre risas y comentarios, los mojitos salían de la cocina como de una cadena de producción y se iban al salón donde el resto de la gente, bebía y bailaba.
Recuerdo que me miraste.
Te ha cambiado el gesto. ¿Te pasa algo? Estaba un poco pálido y ni el mojito que bebía, sirvió para hacer volver los colores a mi cara.
Nada, que acabo de ver mi propia muerte.
¿Cómo? No te reiste de la ocurrencia porque mi cara debía ser un poema o porque tú sabías que con otras pequeñas cosas había acertado y te dio un vuelco el alma.
Sí. Acabo de ver como al salir de aquí, cerca de la confluencia del Paseo Zorrilla con Juan de Austria, cuando íbamos a cruzar, un coche grande y marrón que va muy rápido me atropella y me lanza por los aires. Creo haber visto que caigo fulminado al instante.

Te asustaste pero me dijiste que seguro que eso no podía ser. Creo que estuviste toda la noche pendiente de mi. Y no pasó nada esa noche. Y no paso nada ni el sábado ni el domingo. Y nos volvimos a Madrid. Y no vuelve a salir el tema, hasta que planteamos las vacaciones. Podemos hacer cualquier cosa, ir a cualquier sitio menos visitar Valladolid. De momento está vedado, hasta  nueva orden o nueva premonición. 

14 comentarios:

casss dijo...

Me quedo con el aorma a la hierbabuena, y los mojitos...
Las demás impresiones....pues que estando de viaje, me dan cierto miedito...;)

Muy buen aporte y excelente voluntad de participar. Se agradece

Feliz "canchengue"

besos

Carmen Magia dijo...

Yo jamás volvería a Valladolid en una situación así :) y mira que me gusta... Cuántos recuerdos me ha traído el nombrar el Paseo Zorrilla...
A veces las premoniciones se cumplen...

Me ha gustado mucho.

Muchos besos

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Me gusta esa historia de la premonición en sus suspenso.

G a b y* dijo...

Un ambiente festivo pone marco a una historia que tiene su toque inquietante. Esto de las premoniciones, además de influir en el "olfato", por eso de "me huele a algo raro", conviene ser respetado, sobre todo si le ha dado en la tecla alguna vez. Sensaciones sensoriales y premonitorias, vaya que las hay!
Muy bien narrado y con esa cuota de suspenso que queda posada en el párrafo final.
Besos!
Gaby*

LAO Paunero dijo...

hay veces que las premoniciones entran por el olfato. Hay que hacerle caso. Entretenido tu relato amigo Max

Carmen Andújar dijo...

Pues vaya, lo mejor es no tentar a la suerte, por lo que pueda pasar.
Lo de la hierbabuena desde luego mola más.
Un abrazo

Sindel dijo...

Mmm... Esas sensaciones son bastante feas, sobre todo cuando nos anuncian cosas así.
El relato tiene muchas sensaciones, aromas, colores y ritmo.
Un abrazo.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Terrible premonición que espero nunca se llegue a cumplir. Al menos tener de referencia el supuesto lugar de la tragedia, da mayores garantías en cuanto a intentar evitar el hecho previsto.
Un abrazo

Yessy kan dijo...

Creo que sería sabio escuchar esa intuición, atender a esa "voz interior" que solemos ignorar, y que nos avisa con frecuencia en algunas situaciones. Un relato magnífico que te hace pensar y erizar la piel.
Un abrazo

Pepe dijo...

Magníficamente expuesto ese ambiente de fiesta estuddiantil, ese olor a hierbabuena, a mojito, ese desenfado propio de una edad que lamntablemente dura poco. En cuanto a la premonición, no creo mucho en ellas, soy excéptico pero creo que hará bien en no acudir a esa ciudad, porque quien sabe, tal vez, quiza, por si acaso.
Un abrazo.

Tracy dijo...

Es sabio dejarse llevar por la intuición.

Gloria dijo...

O.... Hasta que se te pase el miedo. Piensa en los mojitos y si te gusta Valladolid, vuelve. Una premonición no es sinónimo de acción realizada. Pero entiendo que el miedo es libre aunque nos lo impongamos en primera persona.

Gloria dijo...

O.... Hasta que se te pase el miedo. Piensa en los mojitos y si te gusta Valladolid, vuelve. Una premonición no es sinónimo de acción realizada. Pero entiendo que el miedo es libre aunque nos lo impongamos en primera persona.

Nino Ortea dijo...

Buenos días, Max:
Te felicito por tu relato, está escrito de una manera ágil y finaliza de una manera que estimula nuestra imaginación lectora.

Creo y respeto las intuiciones, le doy mucha importancia a los avisos que nos llegan en forma de sensaciones, a ese alejarte de algo o de alguien que te da calambre, aunque nadie lo entienda y el resto de personas vean a esa situación o persona como ideal.
Un abrazo, Max.