23 junio 2016

Este Jueves, Relato: Miedos infantiles

Nos invita nuestra anfitriona Charo a que relatemos miedos infantiles...aunque corta, ahí va mi aportación...

A mamá no le voy a contar nada. El otro día me preguntó y cuando se lo conté no me creyó. Estamos solos en casa, no hay nadie más. Pero el señor que anda, existe. Todas las noches lo veo. Viene y se sienta en el sillón blanco. A veces me habla. Otras no, se queda ahí mirando todo el rato con su sombrero y su traje negro. Yo cierro fuerte los ojos. Pero cuando los abro, muchas veces aún está ahí, y se ríe. Me dice que me vaya con él, que me quiere llevar al cielo. Por eso yo, todas las noches, después de rezar el padre nuestro y el ave maría, cierro la ventana. Si está cerrada no me podrá llevar. El señor que anda no es bueno y, cuando se queda mucho rato y me dice que venga que nos vayamos, llamo a mamá para que ella también lo vea y porque yo no me quiero ir… 

12 comentarios:

Carmen Andújar dijo...

Hombre, la verdad que ese señor no quiere nada bueno, pobre niño, qué mal se pasa cuando se tiene esa imaginación tan fuerte, para lo bueno y para lo malo.
Un abrazo

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Cuando tenemos imaginación la oscuridad es tan peligrosa como nuestra existencia.
Muy bien descritos esos miedos infantiles.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Un relato perfecto y redondo, breve e intenso, cargado de sensibilidad. Me gustó leerlo. Un abrazo

rosa_desastre dijo...

¡Que ternura de niño! Qué magnífica escena pone el miedo en las paredes de la noche.
Un beso

Sindel Avefénix dijo...

Me resultó escalofriante tu relato, en pocas palabras me has hecho erizar los pelos. Has logrado que pueda ver y vivir la escena del señor sentado en el sillón y el niño viéndolo.
Te felicito. Un abrazo.

María Perlada dijo...

Ese niño se lo tenia que haber contado a su mamá porque ella curará sus miedos entre abrazos y mimos y de ese modo se dormirá y dejará de molestar ese hombre que se sienta en el sillón blanco.

Qué buena aportación.

Un beso.

María Perlada dijo...

Ese niño se lo tenia que haber contado a su mamá porque ella curará sus miedos entre abrazos y mimos y de ese modo se dormirá y dejará de molestar ese hombre que se sienta en el sillón blanco.

Qué buena aportación.

Un beso.

Charo dijo...

Te digo lo mismo que tú me has dicho a mí Javier, se te da muy bien contarlo con la voz del niño...Pone los pelos de punta realmente...Parece mentira que con tan pocas palabras consigas ese efecto tan aterrador. Yo también he visto a ese señor con traje negro y sombrero...!Qué miedo por Dios!
Gracias por participar!
Un beso

Diva de noche dijo...

Pobre niño..encima de sus temores debe cargar con una madre que le falta tacto para cubrir esos temores...Que buen relato..me ha gustado mucho ese toque infantil que le diste..besos

Tracy dijo...

Esto es terror psicológico.

Pepe dijo...

Terrible relato, reflejo de terrores infantiles. Ahora bien, yo me pregunto, ¿Porqué el negro es asociado siempre a lo tétrico, a lo terrorífico?. Si este inquietante personaje hubiera estado vestido con vistosos colores, el miedo hubiera sido menor o nulo.
Un fuerte abrazo.

Encarni dijo...

Es curioso con tan pocas palabras has conseguido el ambiente perfecto para intrigar con tu relato. Da miedo la verdad.

Un beso