02 febrero 2006

Lotusbakeries

El corazón lo notaba muy acelerado, casi como si quisiera salirse del pecho, cuando oí el muy escandaloso timbre de la puerta. Corrí todos los metros de pasillo que aún tiene mi casa y al abrir la puerta, allí estaba, apenas con una mochila vieja al hombro y el mechon moreno de pelo que le caía al lado derecho de la cara. Me sonrió con una amplia sonrisa, justo la que recordaba yo de cuando niña. "Hola, papá, ¿puedo pasar?". Escueta, como siempre. Le doy un gran abrazo de esos que hacen que se salten las lágrimas de la emoción. Noto como ella avanza por el pasillo echándose la mano a los ojos. Ha pasado directamente al salón, la acompaño y le digo que se siente. "¿Te preparo un té?, ¿sí?". El que más le gustaba era el mil y una noches.
Está viendo todas las fotos, la disposición de las cosas, la mesa, los objetos, sigue de pie.
Nos sentamos a la mesa a tomar el té y el café. "Sigues tomando tres tazas en una, ¿verdad?". Asiento. De detrás de la mesa saco unas galletitas, acarameladas (como dice la etiqueta), clásicas. Se llaman Lotus. Clásicas. Desde 1932. Fábrica Lotusbakerie. Se he echado a reir. De pequeña las devoraba y dice que llevaba mucho tiempo si probarlas. Veo como las disfruta con una delectación en el comer. Creo que le gustan tanto, de comerlas en verano cuando iba a visitar a la abuela que las traía de Bélgica.
Maria ha ido sorbiendo de su té y yo he ido bebiendo de sus últimas historias. Mi hija y yo hemos hablado como dos viejos amigos hablan, con la franqueza y albura de corazón que solo el cariño profundo da.

4 comentarios:

incondicional dijo...

Es una gozada comunicarse con los hijos, se les quiere tanto.......
Un beso.

Cascabel dijo...

espero que llegue el dia en el que a mi mis padres me traten de la misma manera, y deje de ser una niña idealista y utopica. Hace tiempo que ya no vivo en las nubes y ellos parecen no darse cuenta. ya no soy una niña..

Portorosa dijo...

Pues yo lo que espero es poder tratar así a mi hija. Lo intentaré con todas mis fuerzas.
Un abrazo.

Tana dijo...

Sería ideal poder mantener una relación así. Con mis hijos espero conseguirlo, creo que voy por buen camino; con mi madre, lo veo imposible. Esta semana de nuevo tuve que recordarle la edad que tengo :(