30 mayo 2006

Aromas (cuatro metros de mis pasos)

Cruzas apresuradamente la gran vía, desciendes por una calle de rotos adoquines y vas a dar a una plaza con naranjos y una iglesia que el destino ha querido que sea morada, color violeta, nazarena en su restauración o penúltima capa de maquillaje. Un lateral de la iglesia lo ocupa un edificio que no es sino un coletazo de modernismo entre tanta mediocridad. El otro lateral se debate entre sostenerse aún por un par de siglos más o dejarse vencer en su particular calvario con el tiempo las palomas y la polución. Es un callejón estrecho, las moscas ya revolotean intentando cazar su porción de miseria. Alguna vez, algún pobre se come a escondidas un mendrugo de pan o algunas sobras de la casa de comidas que cae justo al lado. “A las ánimas benditas no te pese hacer el bien que dios sabe si mañana serás ánima tu también”. Reza un altarete. Es nuestro particular memento mori. Y es justo en ese punto donde comienzan los olores, se mezclan, juguetean entre ellos y con nuestras pituitarias. Un gato maúlla en la obra que un ayuntamiento tiene parada por haber encontrado ruinas. De la franquicia de la tienda de jabones emanan miles de aromas que cubren el ambiente de toda la calle. Ahora melocotón-maracuyá; ahora aloe vera con té verde; fresa, limón y manzana. Te asomas por la esquina y se ven al fondo las grandes piezas que apetecen ser hasta degustadas. Pero dos pasos más allá está la pequeña tienda de ultramarinos en la que el viejo avaro cobra a precio de oro los despistes de última hora. Tiene muy buen género. Muestra frutas brillantes y carnosas, olorosos tomates en rama, rubicundos albaricoques y melocotones, juguetonas y busconas picotas que desbordan de la caja… sus colores y aromas se pierden dos pasos más adelante junto a la tienda de comidas preparadas, su olor a avecrem, a caldo y postre casero, a prisa y a “recoges tu a los niños de cole o yo…”…pero los pies, ni el tiempo nos dejan parar y dos pasos más adelante, sí, dos, solo dos, un espacio permisivo con el humo, se deja acompañar por un café de vieja máquina, unas veces mejunje turbio, otras petrolífera poción…cafetería de letradas mentes y leguleyos deseos, que trabajo nunca les va a faltar…

24 mayo 2006

Jane Birkin: Home

Ya tengo sintonía para este mes, o para estos días inciertos en los que vivir es un arte, se trata de una cancioncilla, de tono alegre, floral, de las que ponen contento. Es de esas para escuchar, mientras se contempla el paisaje viajando, o para silbar porque se está contento, para hacer un brindis al sol, para enseñar los pies después del frío invierno, para ponerse esa camiseta que otras veces no nos atrevemos, para sonreirnos observando un nuevo lunar en el costado o ver la blanca piel que asoma por entre las mangas que se van difuminando de la camisa.
Es, en fin, la sintonía para ir a verla a ella, imaginar su reacción al abrir la puerta y es la sintonía para decirle todas esas cosas que se cuentan al oído, se susurran dulcemente, erizan la piel y nacieron para serle dichas. Es Home de Jane Birkin.

18 mayo 2006

La primera noche de verano

Hoy es la primera noche de verano, de esas bochornosas y de sueños empapados. Apenas sopla una pequeña brisa. Abro la boca como un pez para intentar cogerla toda. Tengo la frente perlada por el sudor. Fumo asomado a la galería y comienzo a ejercitar mi pequeña alma de voyeur. Me asomo a la vida de la gran avenida, con sus cuatro o seis carriles, o los que sean.
Allá enfrente se desarrollan otras vidas. En las colmenas de enfrente, las ventanas abiertas de par en par dejan entrever las suaves y sinuosas curvas de otras rutinas.
El viejo de aquel tercero que pelea como pez moribundo por un metro cúbico de aire. Aquel estudiante, es adicto al café, casi se huele desde aquí; ahora comienza su jornada de trabajo. Ha dejado junto al flexo el primer gran paquete de folios para los ya cercanos exámenes de junio; llega su todo o nada.
Se ven reflejadas luces de canales televisivos. Una pareja mira la televisión, se besan. Él cena con una bandeja sobre las piernas. Acaba de ver el fútbol. Cuando para el tráfico se entremezclan los sonidos que, guturales, vomitan los televisores.
Es la primera noche de verano, en el sopor del asfalto, cae rendida, poco a poco, la ciudad; perverso nido de escritores, lectores y voyeurs insomnes. En algún sitio ha saltado un gato por los tejados. En alguna parte alguien comete un asesinato también irresuelto como nuestras vidas.
Esta noche fue la primera noche de verano y muchos velamos en la ciudad.

11 mayo 2006

La Cafetería II

Toda la tarde había estado con el comezón que dan las grandes ocasiones. Tenía un peso de hormigón en el estómago. Se prueba varios vestidos: ese sedoso que tanto le gusta a él, el negro corto, los pantalones esos que insinúan su curva en la cintura...se ha probado tres tonos de maquillaje en la cara. Al final se ha puesto cualquier cosa porque de otro modo no iba a llegar.
Al llegar a la cafetería, lo vió sentado al fondo, debajo de ese espejo que tantos besos había reflejado y asumido como suyos. Al fondo porque había más intimidad. Él le sonrió desde aquella atalaya; se iba a levantar para recibirla pero ella lo impidió con un pequeño gesto.
Inusualmente él llevaba unos vaqueros, ni para eso se ponían ya de acuerdo.
- Esto que tengo que decirte, me cuesta más a mi que a ti. Y me va a doler mucho, pero...- el labio inferior temblaba un poco y se cogía las manos, las apretujaba, sudaban un poco las palmas.- te tengo que dejar. Te quiero mucho pero...no podemos seguir juntos, lo nuestro no se dónde va, no me veo contigo, ni creo que seas el hombre de mi vida.
- Pero...- la sonrisa se había borrado, las pupilas vidriosas.- si estamos tan bien, yo te necesito....yo...
-No lo hagas más dificil.- tuvo que soltar toda la retahíla seguida para no llorar.- Lo siento de verdad.
Suena un beso sonoro en la mejilla, de esos de amistad eterna y eunuca. Con taconeo firme se aleja de la mesa para salir de la cafetería.
No había traición, ni nada por el estilo, no había secretos...ninguno, ¿será posible vivir con un hombre que no guarde ni un secreto, algo recóndito y emocionante que pueda ser descubierto con los años?. ¿Había una vida en común futura, gris, anodina...con niños, monovolúmen para viajar?... o nada de nada con lo que emocionarse en mucho tiempo...
Quizás sea esa la razón, o quizás no...
Al mirar atrás vió el gesto de no saber que aún tenía en la cara...quizá no sea cosa de hombres el comprender.

07 mayo 2006

Riding (Camino del Sur)

- Ya ha llegado el viento.- dijo el empleado de la gasolinera mientras embocaba la manguera en el depósito del coche.
- Sí.- Había oido la voz, pero no supe de dónde venía hasta que no me di la vuelta. Un señor en silla de ruedas, ocupaba la mitad en uno de los carriles de la gasolinera y vendía sus cupones.
- Poca tarde queda ya. Detrás vienen las nubes y ya se sabe.
Yo había notado un ligero silbido debajo de la puerta por la mañana pero no le había concedido la menor importancia. Pero el viento, rápido y casi imperceptiblemente se ha apoderado de las calles y esquinas del pueblo. Y cuando lleno el depósito ya ha llegado al siguiente pueblo. Es frío y promete lluvia para el camino. Luego no la hay, soy más rápido.
Vuelvo a montar en la calma templada de mi coche y huyo, esta vez casi apresuradamente. Otra vez en fuga, a mi pesar.
Tras la noche paseando en el Madrid de los Austrias y Los Borbones, de vinos por las cavas; tras la vista rectilínea de Aranjuez desde la carretera, voy camino del sur.
Hay un pequeño tramo de nacional en el que vislumbro lo que luego será casi todo el camino. Un tren, corto me adelanta en paralelo. Hay naves y se pierden a la vista los campos. El asfalto es gris, casi blanco, casi como en el invierno de sal y hielo que hemos dejado atrás. El vehículo va dejando atras las líneas continuas y discontinuas marcadas en la carretera.
Ahí está la autovía, larga en el mapa, sube y baja, discurre paralela a miles de vidas en los pueblos que vamos pasando: Motilla del Palancar, La Almarcha, Alarcón, Honrubia, La Gineta, etc...
Entretanto oteo los campos, los campos, ¡están preciosos! Son inmensos en la Mancha, ¿cuánto abarca la vista?. En ellos se crece ya el trigo y la cebada, es mecido suavemente por el viento que lo roza con la punta de sus dedos en suaves olas, tremendo mar verde. Puestas por la paleta de un pintor, manchas rojas de amapola, motas amarillas de florecillas, salpican este paisaje. Corta de tanto en tanto el verde, la tierra, de marrón y de rojo, de rojo-marrón.
Mientras corre el cuentakilómetros. Corre todo hacia su destino. Cambia el paisaje, ahora es árido, seco. Las casitas aisladas, los pueblos arrojados en medio de la nada y agrupados ahora son extensos, hay más naves y se ven construcciones por todos sitios, es pura continuidad, casi no hay paisaje...
Pensando, pensando, camino del sur voy y camino del sur llego, donde se me espera hoy, igual que otras veces se me espera camino del norte...

28 abril 2006

Más que mil palabras


Dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que en el ocaso de la semana vengo a presentar otro ocaso, esta vez desde El Nilo a la altura de Asuán o Aswan y junto a la isla Elefantina (por si quieren situarse). Esos son parte de los colores que se ven por allí. La foto es de Ana, que para estas cosas se da también mucha maña, arte incluso diría yo (pero que no se entere que lo he dicho, que se pone colorada).

27 abril 2006

Hoy Jueves

Hoy al mirarme al espejo he descubierto una cana a la altura de la sien. La verdad es que lejos de incomodarme el hecho de que haya salido ahí, la que creo es mi primera cana, me ha parecido interesante; quizás dentro de unos pocos años me haga un señor con pinta de intelectual...con canas en el lugar por donde se escurre el cerebro hacia todos lados. Quizá haya salido alguna otra arruga que no puedo ver con los ojos aún semicerrados y que ni me preocupa, que lo arregle la crema antiarrugas esa que anuncian.
Hoy en el consulado ecuatoriano no había largas colas como las de todos los días para arreglar los papeles. Al parecer se han acabado los trámites engorrosos que les exigen para todo, también para votar (este año hay elecciones presidenciales allí) y para ir al Mundial (hay autobús desde esta capital para ver algún partido de su selección).
Hoy en el café, mientras leía distraido el periódico me han preguntado el porqué de ese tono tostado de mi piel. "He ido a Egipto". El señor de al lado de la barra me pregunta si está bien para ir ahora, si es bonito, si es seguro.... Hablamos durante un rato, aunque es lo cierto que yo ya estoy jugando con el azucar sobre la crema de leche, las respuestas son automáticas, corteses, pero automáticas. Queda satisfecho, paga y marcha. Beatriz se ha reido.
Hoy al vendedor de cupones de la esquina le ha salido un raro tatuaje en el brazo.
Hoy ya se ven chanclas por la calle, se ven camisetas de tirantes, una chica que sonríe por la calle...
Hoy han reabierto una cafetería, nada ha cambiado salvo el nombre "La olla de Pedro Botero". El camarero detrás de la barra, parece haber pasado ya por esa infernal cazuela y haber estado sirviendo cafés unos mil años. Ya está cansado y fuma.
Hoy suenan en mi cabeza los Rollings Stones, "Jumpin´ Jack Flash"; todo sigue en su sitio, la agitación urbanita recorre igual que sangre, igual que siempre, las arterias de la ciudad. Yo vuelvo a silbar bajo el sol de mediodia.

19 abril 2006

Sueños del Nilo

Hoy me he reincorporado a la rutina de la cueva-despacho y a ese ámbito que llamamos civilización. Todo después de mi viaje por las tierras de Egipto. El viaje es inenarrable. Habría que tener mil sentidos para alcanzar a ver, oir y sentir todo lo que pasa alrededor. Hay que tener miles de cerebros para procesar toda la información que llega. Nada más que puedo alcanzar a tener sueños de Nilo, ese río que todo lo cubre, del que nace todo en ese país de norte a sur. Ahora en nuestra civilización añoro la luz del atardecer, las barcas y falukas surcando las aguas del gran río, los arrozales, el corte del amenazante desierto, su amanecer, el imán de cada mezquita lanzando al aire sus coránicos versos; añoro los vetustos templos, las interminables columnas, la inmensidad de la grandeza del poder de los faraones, de los dioses Amón Ra, Seth, Horus, la diosa Hator, Isis, Osiris; añoro tres mil años de historia. Y los mercados, el regateo, todo tipo de mercaderías, especias de vivos colores y olores, todo tipo de géneros, lino egipcio, oro del sur, alabastro de Luxor, el olor a tabaco de manzana en las shisas, el caos de El Cairo con sus veinte millones de almas.
Espero completar en poco tiempo el cuaderno de viaje que he iniciado y poder pronto "colgar" alguna foto de todas las que he hecho y poder así acercar un poco todo lo que ahora aún aspiro y siento como mío.

05 abril 2006

Preparativos

Es mi cuarto un hervidero de cosas por encima de la mesa de estudio, papeles (bueno, eso como siempre), anotaciones de cosas pendientes, cosas a preparar, alguna información y folleto...una lista con la ropa para llevar y cosas que en ninguno de los casos se pueden olvidar: pasaporte, cámara fotográfica con sus accesorios, documentación, etc...
A medida que va pasando el tiempo aumenta "la tensión", aumentan los recuentos mentales de lo que llevo o no, lo que falta o no...todo ha de estar listo para el viaje. Y es que en Semana Santa marcho a Egipto en lo que promete ser un viaje espectacular, según cuentan los que ya han estado allí y mágico, por eso de los misterios de Egipto.
Y en esos preparativos ando enfrascado estos días, de trabajo, ajetreo diario y preparativos para la aventura de viajar...esta noche comenzaré a leer la guía para saber algo de los sitios a visitar, tomaré anotaciones para hacer una especie de cuaderno de viaje (ya es deformación profesional) y poder contarlo después. Vale.

02 abril 2006

Un retazo de algo

De repente ella, levantó la cabeza y le preguntó:
- Y tu, cuando mañana mismo ya no estés saliendo conmigo, ¿a quién le contarás todas tus confidencias y secretos?.
- A nadie.- respondió él.
Desde ese momento supo que su relación con ella había pasado para siempre, se cerraba la puerta para volver de ningún modo, ni como aquel inane amigo de tres o cuatro cafés al año.
Sus secretos irían con él a la tumba, todos los maravillosos y los menos maravillosos.
Apaga el cigarrillo y la vió alejarse calle abajo, ya era una desconocida y él apenas se había dado cuenta de ello.

27 marzo 2006

Día Mundial del Teatro

Se celebra hoy el día mundial del teatro y desde este tablado de marionetas no podía dejar pasar esta oportunidad para homenajear al género y a mi admirado Don Ramón Maria del Valle Inclán. Hoy se suele colocar una bufanda a la estatua que del mismo hay en Madrid. Sin duda una de las cumbres del teatro de todos los tiempos, me parece oportuno recomendar la lectura de sus obras, desde Luces de Bohemia, Divinas Palabras, Tablado de Marionetas para Educación de Príncipes, Martes de Carnaval...etc, etc...
Pero no solo a Valle Inclán, homenajeo a Buero Vallejo, Lope de Vega, Calderón, García Lorca, y tantos y tantos otros (a cada cual le vendrán nombres a la cabeza), modernos y clásicos, que han puesto la lengua castellana sobre las tablas para contarnos historias, emocionarnos, hacernos sufrir, llorar o reir...para poner y pasar la vida delante de nuestras narices....
A ellos, todos ellos y los que lo hacen posible, Gracias...y enhorabuena

26 marzo 2006

El Patio de Atrás

Las notas que estuvimos pasando durante toda la clase de sociales, anticipaban la importancia del acontecimiento. Don Antonio, no se enteraba de nada, enfrascado en una farragosa explicación histórico-geográfica, despistada como él, lenta...papelito que vuela en la capucha de un bolígrafo, avioncito de papel con mensaje...Entonces los recreos eran de media hora, con eso daba tiempo más que suficiente. En la clase de Sexto A, había dos grupos, tres a lo sumo y de entre ellos se habían seleccionado a los dos equipos de fútbol. "Los Halcones" por un lado y "Las Canteras" por otro. Se supone que unos eran los buenos y otros los malos, pero eso estaba por ver. Y sería esa misma mañana.
Salimos, como siempre, en tropel al recreo hacia el patio de atrás. Todos sabíamos que aquel no era un partido más, un partido cualquiera. A principios del mes de junio y ya en sexto, sabíamos que ese era el partido, quizás el último de esos dos equipos. Ambiente de importancia, de final.
Durante los treinta minutos del recreo se sucedieron patadas, goles, faltas, alguna trifulca, envuelta en una enorme polvareda amarilla, casi color albero.
Suena la sirena y terminamos sudorosos y colorados. Ganamos "Los Halcones", abultado resultado de 23-3....o al menos ese resultado se recuerda como leyenda....de los ganadores, claro.
El viejo patio de atrás está desmantelado, los árboles arrancados, el hormigón de una ampliación del colegio empieza a devorarlo todo...como el tiempo, la media hora de aquel recreo y aquel último partido épico en el viejo patio de atrás...

22 marzo 2006

La Eclosión

Ha estallado la primavera en la ciudad. Tanto que me hace despertarme antes, con las primeras luces del día y me ha hecho cambiar de ruta para ir a trabajar. El sol que rabiosamente inunda toda la avenida me llega a molestar los ojos. Sería cuestión de usar gafas de sol pero tampoco, es incómodo cuando se es miope y además se pierden matices de color. Empieza a calentar. Ahora todas las mañanas paso por "mi parque". Es mi parque porque pienso que todo escritor que se precie y todo aspirante a romántico debe tener uno, un rinconcillo arbolado o con flores y alguna fuente donde decirle a la niña de sus ojos cuánto la quiere y que daría la vida por ella. Y yo lo tengo (por aspirante a todo). El mío se ha coloreado con las mil luces de petunias y pensamientos, los hay por doquier, rodean el pequeño estanque junto a los naranjos que empiezan también a desprender un inconfundible aroma a azahar.
Somos barrocos y el sol y las flores lo saben y cubren toda la ciudad de aromas, colores y luces.

16 marzo 2006

La caja

Todo empezó cuando al llegar a casa, vió sobre su mesa aquella caja que había traído uno de esos mozos de mensajería urgente. Él no recordaba haber encargado nada, es más, sabía a ciencia cierta que nada había comprado. Quizás había sido alguien de su familia que había encargado algo porque estaba cercano su cumpleaños. Preguntó y no. No era así. Ni el nombre ni la dirección se correspondían con los suyos. No le da importancia. "Habrá sido un error de la mensajería". Ha llamado y allí le dicen que no hay error posible, pero ni el nombre ni la dirección se corresponden con los que él tenía. Ningún dato más le había dado una señorita con voz seca.
La caja no llevaba remitente, pero pesaba. Dudaba si abrirla o no. Varios días estuvo pensando, cavilando, si tenía derecho a abrirla o debía dejarla. Ora sí. Ora no.
Cuando al fin se decidió a quitar la cinta de carrocero que unía las dos solapas superiores y vió aquello, supo por un segundo y para siempre que su vida había cambiado y que ya nada volvería a ser igual...nunca...

10 marzo 2006

Pasión Vega

Llevaba tiempo sin comprar un cd original, en realidad sin comprar nada de música. Pero escuché a esta niña en "El Loco de la Colina" de Jesús Quintero, por casualidad, y me pareció puro terciopelo su voz y el sublime toque que le dió a la copla que cantó. Fue así que me interesé por que fuera lo último que había editado y se trataba de un concierto en el teatro Maestranza de Sevilla. Así que fuí y lo compré para un regalo.
He de reconocer mi ignorancia al respecto, pero he descubierto la copla. En muchas ocasiones se las había oido cantar o tararear a mi madre por aquí y por allá, había oido estribillos de sus canciones. Pero no resultó como escuchar ese disco.
Pasión Vega canta copla pero con un toque distinto, sutil, suave de terciopelo (repito, lo se), algún matiz de jazz (parece que describo un vino de lo bien que me supo). Su voz es espectacular, un auténtico torrente, no le sobra ni una tonalidad, ni una nota, canta como quiere, de verdad, magnífica.
La verdad es que esa voz, que pone los pelos de punta, y esas letras de copla, o de canciones clásicas (Lucía de Serrat, por ejemplo), bien merecen esta postal y, por supuesto, ser escuchadas.
Me pareció de color rojo pasión, como un clavel reventón, quizá algo telúrico.

07 marzo 2006

Cerrado por reformas

Me estoy empezando a dar cuenta de que escribo un poco menos en el blog. Dedico casi todo el tiempo (todo el que le dedico a la blogocosa esta) a leer los relatos, opiniones y blogs de los demás. Creo que es una época de "vagancia" o pereza tecleadora. Tengo ideas, buenas ideas que me cuesta plasmar en papel o letras del "word". Por no echarme la culpa a mi, que creo que sería un acto irresponsable de inmolación, se la echo a otro fenómeno como pueda ser la astenia primaveral que provoca este tipo de cosas.
No obstante y a, pesar de lo pudiera pensarse por el título de la postal, no cierro por reformas, interiores mías, pero es un cartel que he visto por la calle y creo que explica muy bien que el blog, sus artículos y postales no sean diarios o casi, sino que tomen cuerpo de tiempo en tiempo.
Quizás solo sea cuestión de tomar unas vitaminas.

03 marzo 2006

Mi último libro: Memorias de Albert Speer

Ultimo la lectura de un libro: "Memorias" de Albert Speer. Este señor era, en un principio, arquitecto y sumo hacedor de las ensoñaciones edificativas de Hitler en la Alemania nazi. Posteriormente se convirtió en ministro de armamento y producción bélica del Reich. Desde el punto de vista de la arquitectura no parece ser de los más estudiados, según he preguntado por ahí, y no parece que aportara mucho al mundillo. Eso sí, las previsiones de las obras que tenía Hitler, eran exorbitantes, de dimensiones gigantescas y la planificación de las ciudades que diseñó sí que tenían visión de futuro (resumo, claro).
En cuanto a su faceta como ministro de armamento, sostuvo y creó una maquinaria bélica espectacular, con aumentos en la producción increíbles para la época y cambio en los sistemas de producción desconocidos hasta el momento que mejoraron el rendimiento y la fabricación (que conste que no lo digo con admiración por lo que ello significó). Cuando acabó la contienda, los americanos se sorprendieron de lo avanzadas que estaban las investigaciones de artilugios como cazas, misiles tierra-tierra, entre otros...
Pero, sin duda, lo más interesante es comprobar el fenómeno de deslizamiento de la sociedad, de la ideología hacia el nazismo. El lento y casi imperceptible tránsito hacia la comisión de todo tipo de tropelías en nombre de no se que "ideales". Asistir al nacimiento, evolución y muerte de un régimen. También lo es el proceso de evolución psicológica de Hitler, como político, amante de las artes, y persona "normal" (Speer pertenecía a su círculo íntimo) hasta un personaje desquiciado, apocado, hundido en sus propias ensoñaciones, adoptando decisiones contradictorias como si jugara tocado por la mano de Dios.
También lo pude comprobar al leer dos biografías de Franco (de Ricardo de La Cierva y Paul Preston). Ahí se ve claramente como la sociedad busca la seguridad que le dan ciertos ideales y como va permitiendo en nombre de esa seguridad cada vez mayores restricciones, para acabar en lo que puedan ser flagrantes violaciones de libertades individuales. Y es curioso cómo determinados "salvapatrias", Caudillos, Duces...etc..o políticos extremistas aprovechan ese ansia de seguridad, de orden general de las cosas, para recoger cosecha de ella...y la sociedad va cayendo lentamente por una pendiente de la que, a lo peor, luego no pueda salir.
Merece la pena (y termino) leer a veces libros de Rousseau, Locke, Montesquieu, etc.. ilustrados franceses, liberales españoles, etc...para saber de dónde venimos y por qué somos (básicamente) herederos de la Revolución Francesa en lo que a democracia, libertades y derechos se refiere

28 febrero 2006

Vidas Ajenas (El "pichilate")

Hoy lo he visto pasar con su rápido caminar como siempre, es menudo, muy menudo, lleva pelo negro corto y gafas de las de culo de vaso. Apenas un manojo de huesos y carne. Lleva paseando la ciudad algo así como unos sesenta años, siempre a paso veloz, por todos sitios. La verdad es que nunca sé bien de qué ha vivido. Cuentan los más viejos del lugar que lo dejaron en la inclusa y que siempre ha vivido de la caridad (no es un mendigo) y ayuda de la gente. Es conocido en toda la ciudad por una sola cosa: piropea a toda mujer joven que se cruza en su camino. Piropo del bueno, torero, piropo de los de ponerse firme al paso de la niña y mirarla a los ojos antes de decirlo. Las palabras salen de su boca y giran como una revolera de capote en una plaza de toros. Son casi poesía. Son graciosos. "El Pichilate" es un galán, a pesar de no ser ni guapo, ni alto, ni nada de nada (un Don Juan católico, feo y sentimental que diría mi admirado Valle). La joven que se ha cruzado justo delante de él, ha terminado sonrojada y sonriendo ante el retruécano verbal hecho por el personajillo. Esto me recuerda, lo faltos que estamos, últimamente y en general, de piropos graciosos, románticos, poéticos...lo faltos que estamos de poesía y sensibilidad.
En fin, desde aquí un pequeño homenaje al personajillo que pasea por esta ciudad de provincias, el piropo fácil y verbo sandunguero.

23 febrero 2006

23-F

Hoy se cumplen 25 años, ni más ni menos, desde aquella intentona golpista que pretendía acabar con las recien conquistadas libertades en España. Mi despertar al jueves ha sido casi como siempre. He recordado dónde estaba aquel día. Hoy estoy más allá del bombardeo informativo que recuerda esa fecha. Me he asomado al mundo desde mi pequeña ventana para ver cómo estaba esta mañana. Sigue ahí igual, esperándome. Ahora lo observo desde un poco más arriba, he subido un peldañito más, espero observarlo con un poquito más de objetividad, distancia y sabiduría (¡¡qué pretencioso!!, aunque hoy me lo permito).
Hoy, me dedico y les dedico esta postal (tiene razón el señor de Portorosa cuando dice que el blog aumenta el ego, gracias) por mi cumpleaños, mi trigésimo primer cumpleaños en el mundo.
PD: Por cierto, aquel día preparaba mi fiesta de cumple, la de los 6 años.
PD2: Me gustaría estar en un sitio con nieve...sólo para jugar.
Salud para todos

17 febrero 2006

Until the end of the world

Íbamos los dos en el coche. El temporal que los hombres del tiempo habían anunciado para la península no aparecía por ningún lado. Al frente, a través de la luna delantera, se vislumbraba un cielo rabiosamente azul, únicamente moteado por pequeños girones blancos de nubes. El sol fuera. Y justo por delante, la llanura. Dibujada con tiralíneas la estrecha carretera que se perdía a la vista hasta unirse con el horizonte. A los lados campos de cereales, las marcas de la carretera apenas pintadas sobre el asfalto parecían desgastadas por siglos de trasiego. Sonaba en el viejo casette "until the end of the world" de U2; es la banda sonora de la película así llamada. Fue de las primeras veces que pensé en acompañarla dónde fuera, siempre y para siempre. La recta de la carretera era infinita, posiblemente terminaría en el fin del mundo, donde prometí que llegaría con ella.