29 agosto 2011
14 agosto 2011
El Ángel de la Muerte
Los de verde y, más tarde, los periodistas con un claro ánimo morboso, me llamaban "el ángel de la muerte" cuando lo cierto es que yo me consideraba más bien un comercial de la libertad. Así lo expresé en mi declaración, ante la autoridad competente (que se cree ella). Que si apología del terrorismo, que si delito fiscal, que si enaltecimiento de no se qué, todo según el código penal y la legislación extranjera española. Que una cosa digo, que si tenemos que empezar un país, bien podríamos tomar prestado todo eso y aplicar los mismos palos "legales" que nos han estado dando todos estos años.
La verdad de todo es que una mañana, Irati, me dijo que había "uno" en el vestuario que quería hablar conmigo. Al terminar el entrenamiento, apareció súbitamente de detrás de las taquillas. Que si yo venía de una buena familia de las de toda la vida, de las que no cabía dudar de sus querencias; que si tenía acceso a los chavales; que les fuera comentando y que tenía que trabajar para la causa en las dos canteras, la del fútbol y la otra. Pero no solo en el club, lo que hice entonces fue poner al servicio de este país, todas mis dotes comerciales. Así pues, hasta las cinco de la tarde, vendía textiles, hilos y ropas de bebé (de una casa inglesa muy importante), a las seis entrenaba a los chavales en todos los sentidos y, después, antes de ir a la casa, me pasaba por la taberna a informar y, un poco, a seguir con la labor de "enorme importancia" que me habían encomendado.
Tal y como estaban las cosas, de mí iba a depender la formación o el encauzamiento, diría yo, de una cantera de auténticos gudaris que en un futuro muy próximo pudieran liderar el proceso. Una auténtica élite democrática o no, que nos llevase por el camino de la libertad. Porque de eso se trataba, de liberarnos de todos los yugos e imposiciones a que habíamos estado sometidos durante años...
Hasta que me detuvieron, hasta que empezaron a decir todo aquello sobre mí. El ángel de la muerte que se dedicaba a reclutar jóvenes para la organización asesina; que si yo había reclutado al jefe del aparato militar, hasta en dos ocasiones; que bajo la apariencia de un simple comercial de ropa de bebé, se ocultaba un sádico y metódico reclutador como hacía años que no había tenido la organización (esto último yo lo consideré un piropo y así lo dije en mi declaración). Eso sí, todo con terminología militar, aún no se por qué...pero no era así, no llevaba una doble vida ni estaba engañando a nadie, ni tenía una amante, no era el ángel de la muerte, vendía textiles y ropa de bebé y entrenaba a la cantera, ayudaba a mi país, esa era toda mi vida, mi única vida...supongo que cuando todo se arregle o lo arreglen se acuerden también de mí y pueda haber alguna solución, aunque sea de viejo...
09 agosto 2011
1ª Conversación
Me quedo atrás, piensa, mientras escribe un sms sin ninguna abreviatura. Hemos pasado de la galaxia Gutemberg al universo emoticón. No tiene Twitter, una cuenta del feisbuk para estar algo en contacto con sus amigos porque vive fuera, pero que es de las que apenas utiliza. A veces me da la impresión de que estamos en un mundo morse, entrecortado, de puntos y rayas, de palabras cortadas por una repentina falta de cobertura...Dónde irán esas palabras, se pregunta, que se cortan, vuelan para no ser nunca más dichas. Pensaba que podrían formar parte de un archivo o una nebulosa que, a modo de cúmulo-nimbo pasase u ocupase nuestras cabezas los días poco claros. Imaginaba de vez en cuando una lluvia de palabras caídas al azar en lugares y sitios que no les correspondían y un guirigay de conversaciones extrañas conformando un mundo absurdo.
Fue entonces cuando pensó dar un paso más, retroceder un poco más, si cabe, y retomar conversaciones, palabras, cosas que debieron ser dichas y que, o bien porque lo cortaron o por algún fallo de tecnología, nunca fueron dichas.
Hablaría con el frutero para, tras darle los buenos días muy cortesmente, indicarle después la porquería de fruta que le vendía y que los últimos albaricoques se pusieron malos con solo mirarlos. Dicho. Y es que como siempre tenía la frutería llena de gente su voz se había mezclado y entrecortado siempre con los gritos de pesos, euros y otras conversaciones cortadas pero que no preocupaban a sus emisores como a él le preocupaban las suyas...
Desde entonces, y aquel primer día, sus conversaciones serían mimadas, un objeto de culto, serían completas. Así lo pensó y se prometió que haría.
06 agosto 2011
Tango
Todas las tardes, cuando el sol comenzaba su lento descenso a los abismos a los que fuera a descansar hasta el día siguiente, M. subía a su hotel, y se decía que hoy sí, que ese sería el día, que moriría de tango. Con su camisa de lino rojo, abría las menorquinas de par en par y se tumbaba en la cama a esperar. A eso de las ocho, aparecían los primeros alemanes en la terraza de debajo del hotel para cenar. Sus murmullos se mezclaban con el suave run run de las olas contra el malecón y, a eso de las nueve, comenzaban a sonar los tangos para acompasar el tintineo de las copas y los cubiertos contra los platos. Y sonaban, y sonaban, y M. comenzaba su lento descenso hacia los abismos de la melancolía y la nostalgia. Se le escapaba alguna lágrima recordando la primera vez que estuvo en ese hotel, aquellos escarceos lúbricos y también aquellas noches serenas tumbados el uno junto al otro, oyendo el mar, los últimos inviernos pelados y calmos. Y poco a poco caía en un hondo letargo, cercano a una muerte cerebral...pero al día siguiente, muy a su pesar volvía a amanecer, envuelto en un espeso sudor, con el sol asquerosamente energizante invadiéndolo todo.
Pasaba así los veranos, se llegaban los otoños y ese estado de ánimo que es septiembre. Para entonces, los tangos, los alemanes, el mar y sus ganas de memoria se agotaban y volvía a la urbe que todo lo engullía con sus hijos y nietos. Hasta el año siguiente y el siguiente, y el sucesivo...estaba consiguiéndolo, morir de tango, de su canción, a los sones de Gardel, pero es lo que tienen las muertes de tristeza, nostálgicas y de melancolía, que su efecto es lento y se inocula gota a gota a medida que crece en girones blancos la soledad...
Alguna mañana lo lograría, sonaría de nuevo el tango que tantas veces antes habían bailado, seguiría todo el ritual yermo de las últimas noches juntos, recordaría SU sonrisa triste y eterna a un lado de la almohada y caería en ese anhelado letargo de acordeón, lento, lento, lento...
29 julio 2011
Traductor de Chuvas
Um lenço branco
apaga o céu.
A fala da asa
vai traduzindo chuvas:
náo há adeus
no idioma das aves.
O mundo voa
e apenas o poeta
faz companhia ao cháo.
Traductor de Chuvas (Mía Couto)
Comienzo del cumplimiento de un pacto de caballeros que tengo con un buen amigo. Disfrute.
apaga o céu.
A fala da asa
vai traduzindo chuvas:
náo há adeus
no idioma das aves.
O mundo voa
e apenas o poeta
faz companhia ao cháo.
Traductor de Chuvas (Mía Couto)
Comienzo del cumplimiento de un pacto de caballeros que tengo con un buen amigo. Disfrute.
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Experiencias,
Julio 2.011,
Poema
29 junio 2011
6 años y 4 días
Si bien el cumpleaños de este blog era el día 25, no me resisto, cuatro días después, a poner una reseña sobre el aniversario de la bitácora o diario. Y es que, echando la vista atrás, cada año más que pasa, es un año que me hallo más sorprendido de que, en una sociedad y en "esto de internet" que se mueve tan rápido, en el que se tuitea y feisbuquea en segundos y 140 caracteres, aún quede algo de tiempo para ir tejiendo un mar de letras reposadas y, sobre todo, personas como ustedes capaces de parar un rato a ver qué se cuenta por aquí. Tampoco deja de sorprenderme que haya estado aquí todo este tiempo, habida cuenta mi absoluta dispersión mental, pero en fin, los de la generación X somos así.
Se abren tiempos interesantes a todos los niveles, pero no por ello menos duros; lo que depare el futuro, incluído el de este Diario del Último Bufón, nadie lo sabe, pero espero poder estar aquí para observarlo cumpliendo, como mínimo, otra "pequeña condena" de 6 años y 4 días. Mientras tanto disfrutaremos del camino.
Gracias a todos por su inestimable apoyo y paciencia, de verdad, de corazón.
15 junio 2011
Un Micro-r
Íbamos viendo al fondo los Alpes y, delante, las hermosas y verdes campiñas bávaras. En aquel regional de la compañía DB, hacía Salzburgo desde Munich, donde habíamos comenzado nuestra nueva historia. El convoy frena su marcha, y poco a poco toma forma un viejo apeadero, ahora remozado. Un policía conversa y el perro que sujeta ladra a la mole de hierro. A ambos nos da un escalofrío, nos miramos. Por estos mismos raíles, en sentido inverso hace años, miles de judios hicieron, hacinados, el trayecto inverso de un viaje sin retorno en fríos inviernos y no tan hermosas primaveras.
12 junio 2011
Recuperando Tradiciones
El año pasado por razones obvias que muchos de ustedes conocen y que hace una semana cumplió un año, no pudimos asistir Ana y yo a nuestra cita con la cervantofilia. Este año, casi tampoco; pero al fin, el sábado por la tarde, pudimos dar un pequeño y reconfortante paseo por ese universo de letras, páginas y autores que es la Feria del Libro de Madrid. La experiencia cada vez es más gratificante. Compras, las justas, y es que la falta de tiempo hace que tenga muchos libros en la recámara como para ir acumulando más. En primer lugar, uno para el niño "Mi Pijama y yo", que ya le leemos por las noches para que le vaya tomando el gustillo a esto de leer. Y para los mayores, 1Q84 de Murakami (casi el único superventas que compro, el resto los deshecho, salvo lo que ahora diré); El Don de Gentes de Elvira Lindo, que amablemente nos firmó un ejemplar; El Vigilante del Fiordo, de Fernando Aramburu (una apuesta segura); En el País de la Nube Blanca, de Sarah Lark (para regalar) y El Viajero del Siglo de Andrés Neuman, con el que tuve la ocasión de charlar un rato, darle las gracias por "presentarme" a Roberto Bolaño, a través de una referencia de la contraportada de su libro, comentar algo de esta humilde bitácora y Valle Inclán, y pedirle un pequeño consejo sobre una de mis últimas "obsesiones", a saber: los comienzos de las cosas...muy instructivo, le dan a uno hasta ganas de escribir, de escribir mucho...Gracias.
Y el año que viene más, a ser posible...que visitar Madrid, para comer con amigos e ir de libros siempre es buena y provechosa visita.
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Experiencias,
Junio 2.011
02 junio 2011
Despido
El piso 12 aún estaba en construcción cuando subimos a verlo por primera vez. Apenas eran unas cuantas fuertes pilastras de hormigón que pretendían parecerse a lo que luego sería una planta de un edificio de oficinas moderno en la parte alta, al otro lado del río, donde este se despide de la urbe para marchar a regar viejos campos de vid y cereal. La memoria del proyecto del edificio decía que iba a ser referente de la zona norte y nuevo símbolo de la ciudad, si obviamos la torre de la catedral vieja, que observaba recelosa a lo lejos todo este corrupto desarrollismo urbanita. Era de un arquitecto famoso, y cada planta era diferente, en sus formas, en sus espacios, en el modo en que se iluminaba o le entraba la luz. "Era un cuerpo vivo" que nos iba a hacer a los trabajadores felices en su interior, muy al estilo feng sui y toda la tradición japonesa; iba a ser nuestra segunda piel, con su perfecto ph de hormigón, acero, cristal y otros materiales de nueva fábrica. A lo de segunda piel no le dí yo un verdadero significado hasta que subimos una segunda vez, y una tercera y una vez más...desde nuestra moderna planta sexta, Departamento de Recursos Humanos, ja, ja, ja...nunca vi departamento más inútil, pero gracias a esa vacuidad laboral, podíamos permitirnos nuestras escapadas, nuestros escarceos. Porque la planta 12, todavía sin construir, significaba poder fumar al aire casi libre y no tener que bajar por ascensores atestados de gente encorbatada; significaba que podíamos sentarnos con los pies colgando a ver la ciudad-hormiga bajo nuestros pies; significaba poder follar, entre polvo, materiales de construcción y siempre con el riesgo a ser pillados o con el deseo de que algún fondón albañil pudiera vernos desde detrás de algún rincón y luego lo contara al resto de la cuadrilla o a su mujer al llegar a casa al final del día: vouyerismo inverso.
El piso 12 iba a albergar la dirección ejecutiva, otro departamento dirigido por un completo inepto, un tal Herrera. Más de una vez imaginé mi despido por aquel pinchauvas, mientras un escalofrío de placer recorría mi espalda, recordando pasadas batallas lúbricas.
La terminación de aquella planta 12 hubiera supuesto enterrar en cemento y diversas formas geométricas, muchos buenos recuerdos, muchos suspiros, jadeos, brisas de ciudad en lo alto, risas, buenas conversaciones. No. No podíamos permitirlo. Y te tocó a tí. Tú último recuerdo sería mi cara, mis suspiros, mi placer y el tuyo, mis manos apoyadas en tu pecho empujándote. Yo cerraría fuerte los ojos y en unos cinco segundos todo habría acabado. Me recompuse la falda, la blusa y los zapatos y bajé al inútil Departamento de Recursos Humanos.
Tu muerte solamente retrasaría unos meses la terminación de la planta 12, los que duró la investigación de tu "suicidio". Lo mío sería con el tiempo un despido disciplinario porque el departamento de recursos humanos ha pasado a ser el más inútil de todos los departamentos y cuando me fue comunicado en el despacho del ejecutivo Herrera, no pude evitar lanzar un gritito, que mi piel se encrespara y morderme levemente el labio inferior.
22 mayo 2011
No nos Indignemos...CAMBIEMOSLO!!!
Pongo mi granito de arena, todo mi humilde apoyo... porque es bonito creer y soñar
26 abril 2011
Viernes Santo
El intenso olor a incienso y un espeso humo de oficios lo cubre todo, se eleva y desciende, recorre rincones y llena toda la nave central, iluminada, y las capillas, semioscuras. Él ocupa el centro frente al altar, yace magullado y humillado de muerte humana sobre un paño púrpura que hace que recoge la sangre de la talla.
Doliente, una señora, parece que reza a su lado. Pero no. Es algo más. Llora, acaba de perder al hijo. ¿Qué te han hecho?. ¿Qué te ha pasado?. Susurra a su oído. Le recorre con sus manos. Toca y roza su cara levemente con sus dedos de tabla; inerte y con la mirada perdida, la muerte no responde. Suave. Besa sus heridas. Suavemente acaricia sus pies. Le han robado sus entrañas. No reza. Se duele de que le hayan arrancado al hijo, a su hijo y siente un dolor eterno, sin esperanza, insondable. ¿Qué te ha pasado?, ¿qué te han hecho? No te tenías que haber ido así, tan pronto. Y no encuentra respuestas, hoy no las tiene. Levanta la vista y, justo enfrente de ella, un señor, con la mano en la boca, llora su llanto, le duele su dolor...solo entonces, con la misma suavidad, encuentra algo de consuelo y, entonces, solo entonces, comienza a entonar una oración que susurra a Su Oido...
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Abril 2.011,
Escenarios,
Experiencias
27 marzo 2011
Día Mundial del Teatro, como la vida misma
Max: ¡Traigo detenida una pareja de guindillas! Estaban emborrachándose en una tasca y los hice salir a darme escolta.
Serafín El Bonito: Corrección, señor mío.
Max: No falto a ella, señor delegado.
Serafín El Bonito: Inspector.
Max: Todo es uno y lo mismo.
Serafín El Bonito: ¿Cómo se llama usted?
Max: Mi nombre es Máximo Estrella. Mi seudónimo, Mala Estrella. Tengo el honor de no ser académico.
Serafín El Bonito: Está usted pasándose. Guardias, ¿por qué viene detenido?
Un guardia: Por escándalo en la vía pública y gritos internacionales. ¡Está algo briago!
Serafín El Bonito: ¿Su profesión?
Max: Cesante.
Serafín El Bonito: ¿En qué oficina ha servido usted?
Max: En ninguna.
Serafín El Bonito: ¿No ha dicho usted que es cesante?
Max: Cesante de hombre libre y pájaro cantor. ¿No me veo vejado, vilipendiado, encarcelado, cacheado e interrogado?
Serafín El Bonito: ¿Dónde vive usted?
Max: Bastardillos. Esquina a San Cosme. Palacio.
Un guindilla: Diga usted casa de vecinos. Mi señora, cuando aún no lo era, habitó un sotabanco de esa susodicha finca.
Max: Donde yo vivo, siempre es un palacio.
El guindilla: No lo sabía.
Max: Porque tú, gusano burocrático, no sabes nada. ¡Ni soñar!
Serafín El Bonito: ¡Queda usted detenido!
Max: ¡Bueno! Latino, ¿hay algún banco donde pueda echarme a dormir?
Serafín El Bonito: Aquí no se viene a dormir.
Max: ¡Pues yo tengo sueño!
Serafín El Bonito: ¡Está usted desacatando mi autoridad! ¿Sabe usted quién soy yo?
Max: ¡Serafín El Bonito!
Serafín El Bonito: ¡Como usted repita esa gracia, de una bofetada, le doblo!
Max: ¡Ya se guardará usted del intento! ¡Soy el primer poeta de España! ¡Tengo influencia en todos los periódicos! ¡Conozco al ministro! ¡Hemos sido compañeros!
Serafín El Bonito: El señor ministro no es un golfo.
Max: Usted desconoce la historia moderna.
Serafín El Bonito: ¡En mi presencia no se ofende a Don Paco! Eso no lo tolero. ¡Sepa usted que Don Paco es mi padre!
Max: No lo creo. Permítame usted que se lo pregunte por teléfono.
Serafín El Bonito: Se lo va usted a preguntar desde el calabozo.
Don Latino: Señor inspector, ¡tenga usted alguna consideración! ¡Se trata de una gloria nacional! ¡El Víctor Hugo de España!
Serafín El Bonito: Cállese usted.
Don Latino: Perdone usted mi entrometimiento.
Serafín El Bonito: ¡Si usted quiere acompañarlo, también hay para usted alojamiento!
Don Latino: ¡Gracias, señor inspector!
Serafín El Bonito: Guardias, conduzcan ustedes ese curda al número 2.
Un guardia: ¡Camine usted!
Max: No quiero.
Serafín El Bonito: Llévenle ustedes a rastras.
Otro guardia: ¡So golfo!
Max: ¡Que me asesinan! ¡Que me asesinan!
Una voz modernista: ¡Bárbaros!
Don Latino: ¡Que es una gloria nacional!
Serafín El Bonito: Aquí no se protesta. Retírense ustedes.
Otra voz modernista: ¡Viva la Inquisición!
Serafín El Bonito: ¡Silencio o todos quedan detenidos!
Max: ¡Que me asesinan! ¡Que me asesinan!
Los guardias: ¡Borracho! ¡Golfo!
El grupo modernista: ¡Hay que visitar las redacciones!.
Luces de Bohemia (Escena V). Ramón Mª del Valle Inclán.
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Experiencias,
Marzo 2.011,
Relato
18 marzo 2011
Jaloque
El peor momento para los dos era cuando decíamos de recoger para marcharnos. Los veíamos correr a lo lejos y acercarse para preguntar qué pasaba, aunque sabían bien lo que tocaba. Otra carrera hacia la orilla y una de vuelta hacia nosotros. La marea había comenzado a subir, el mar rugía insólitamente a pesar de ser el mediterráneo, el viento comenzaba a levantar areniscas y, en remolinos, se llevaba las voces y pensamientos de la gente que, hasta hace un momento, pasaba la tarde de domingo. El sol no era ya, más que el reflejo de sí mismo, y la sombra de la ladera de una peña, rasa, casi yerma y violeta, va extendiendo imperceptiblemente su línea hasta casi alcanzarnos.
Se llegan a nuestra altura, estamos desmontando el "chiringuito"; con dos de las cuatro estacas quitadas, aprovechan para meterse debajo de la tela, es seda de paracaídas. Quitamos una tercera pata y, a la cuarta, la tela que, hasta ese momento hizo de parasol, cae grácilmente sobre ellos, los cubre y envuelve en un sedoso misterio, sus torpes movimientos. El jaloque gira en torno de todos ellos y levanta, de cuando en cuando, la tela...¿cu-cu?...¡¡trás!! y vuelve a caer, y sueña con escapar mar adentro, y vuelve a ser levantada por sus manitas y el hálito que los acaricia.
Luego, en el coche, los granos de arena en las alfombrillas son un vestigio invernal de playa y mar añorados. El uno sobre el otro, duermen en la parte de atrás, mecidos por un suave traqueteo de autovía. Empieza a ser de noche de verdad, en la radio, bajita de volúmen, ultiman los resultados del grupo XIII de la Tercera División y en unos minutos el informativo de las 21,00 horas hará las veces de despertador de lunes...la semana habrá comenzado.
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Experimento,
Marzo 2.011
11 marzo 2011
08 marzo 2011
Día Internacional de la Mujer
Y más de 70 mujeres al año asesinadas. Hagamos un sencillo juego mental, imaginemos que, en vez de pertenecientes al género femenino, los 70 asesinados perteneciesen al género político....70 políticos asesinados en un año, solo por el hecho de serlo o por no cumplir con las obligaciones que alguien "iluminado" piensa que deberían cumplir....Ahora cambien la palabra "mujer" por "niños"...Más de 70 niños asesinados al año...porque sí...¿a que no suena normal? ¿a que se hubieran adoptado ya medidas de todo tipo? Pues no lo aceptemos, ni aceptemos actitudes que de un modo activo u omisivo impliquen cualquier tipo de violencia o discriminación en ese sentido...como lo haríamos con cualquier otra cosa...Pero aún hay quién, mezquinamente, pone trabas y pegas a determinadas medidas legales adoptadas en aras de la defensa de las víctimas.
Otro día hablaremos de la igualdad, que eso da para muchas postales, libros y todas las monografías que queramos, porque no hay igualdad y sí mucha resistencia a que la haya...así nos va...
07 marzo 2011
Alhaja
El aire acondicionado de la habitación suena destartalado, muy fuerte; a veces semeja la tos de un anciano con tosferina. Por eso hace un par de horas que lo he desconectado. La piel sintética del sillón resuena quejumbrosa bajo mi peso cada vez que doy media vuelta. La mañana del día 5 la Ciudad Imperial amanece poco a poco. La persiana deja entrever los comienzos de su vida: los tonos grises, azules, rosados después y, finalmente amarillentos del amanecer que se cuela por entre los edificios. Un despistado que hace footing todas las mañanas; otro que pasea a su perro-patada periódico bajo el brazo. El bar de enfrente que levanta su persiana para los primeros mejunjes de cafeína de la mañana. Uno que aparca dentro del recinto del hospital; otro que desaparca fuera del mismo. Por debajo de la puerta, el haz de luz anuncia el cambio de turno de enfermería, el inicio de los paseos por el pasillo. Comienza a oirse un abrir y cerrar de puertas, "buenos días" por aquí y por allá; desde el fondo del pasillo se va acercando un tintineo rápido de cucharillas, tazas, plásticos de las galletas sin gluten, sin azucar, sin nada, asépticas de hospital.
La vida, comienza que comienza de nuevo; no suelen pasar cosas raras.
Al lado, Ana y Javier duermen plácidamente, sus pequeñas respiraciones de alhaja lo llenan todo...desde entonces.
23 febrero 2011
36
Se cumplen 30 años desde que una panda de "indocumentados" muy bien engalonados, pero chapuceros, intentaron pasar a la historia de España no se de qué manera...y se ha puesto de moda recordar, sobre todo en los medios de comunicación, los hechos, ahora que los protagonistas y la gente en general, comienzan a olvidar. Pues yo sí me acuerdo muy bien de lo que estaba haciendo...intentando celebrar mi cumpleaños...mi sexto aniversario...y digo intentando porque mi padre, estuvo retenido en la emisora en la que trabajaba por guardias civiles y no pudo asistir...y no traer los globos para la celebración...fue como en las películas americanas en las que el padre no va al partido de beisbol del niño...pero en versión española y por un golpe de estado...algo muy patrio estas asonadas, con todo creo que saliò bien...Así pues, señores de Antena 3, La 1, etc...sí recuerdo dónde estaba y recuerdo bien estos 30 años en los que uno está formando su personalidad y aprendiendo de todo...y, señoras y señores...lo bueno ha llegado y lo mejor está por llegar...siempre...
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Febrero 2.011
29 enero 2011
Lo que yo soñé IX
- Con un cierto caos en mi vida.
- Con una chica con los calcetines a rayas. Por eso cuando ví los tuyos verdes o esos naranjas que te compraste después, no pude evitar que me empezaras a gustar.
- Con una chica con los pies pequeños y de tez blanca...así que cuando me dijiste que tu número era un 36, una pequeña sonrisita se me escapó sin yo quererlo.
- Con música en mi casa los sábados por la mañana. Pop a ser posible. Siempre he soñado con ser alternativo, o poppy (también me vale)
- Ahora sueño con unas gafas de pasta negra que me hagan parecer un intelectual. Parecer, solo parecer...que donde vivo no he visto ningunas aún...y si están pasadas de moda me las pondré igual..
- Con mañanas de café y libro y ordenador.
- Con unos desayunos largos como la vida, para disfrutarlos en la mesa de la cocina, o en cualquier otro lugar donde pueda darnos el sol por la mañana, por mucho frío que haga fuera. Que lo nuestro es lo de aquí, lo de fuera ya puede ser frío, gélido.
- Sueño con huecos y rincones en los que poder perdernos y que nada nos encuentre o nos toque.
- Sueño con tener un libro que presentar y quedarme sin palabras en la presentación porque ni yo mismo sabía lo que quería decir cuando puse aquello en la pág. 32...o si mi personaje era de esta o de aquella manera...no lo sé porque no los pienso de principio, van creciendo con los relatos...
- Con que me guste un relato propio...¿cómo será eso?
- Con poder escribir, o no escribir...o yo que sé...los sueños pueden ser contradictorios...
- Con que haya una sola persona que me conozca y, al resto, no dejarlas de sorprender...una veces para bueno y otras para lo malo...que ellas elijan el grupo al que quieren pertenecer...
- Con soñar cosas, a diario, cada hora, cada minuto....
- Con no tener plan de vida...que luego ya se sabe que nos frustramos cuando no se cumplen los sueños...tenerlo todo planificado es lo más parecido a ser gris, bidimensional, ni avanzar...hacia donde sea...que lo importante es moverse...
23 enero 2011
Dominicos
El muro de adobe, y ladrillo más tarde había estado ahí desde el siglo XVII y, en otras épocas, era la separación entre un cierto paraiso y todo un infierno. Dentro, los monjes, dominicos en esta ocasión, disfrutaban de su pobreza de sopa boba diaria, de su jardín, de su ora et labora y, desde el otro lado de ese muro, dominaban el tiempo y nuestras vidas al toque metálico de la campana de su convento.
La iluminación en aquella época no sería muy distinta de la que hay ahora.
La modernidad hizo pasar una carretera nacional junto al muro y lo convirtió en un vestigio gris e hizo que asomaran los ladrillos en ciertos desconchones.
La postmodernidad tapió las ventanas que dan a la ya antigua nacional, que las autovías han convertido en un vestigio gris camino de Madrid. En ámbar intermitente el semáforo, declara inútilmente que ya no es esa parada obligatoria en medio de un pueblo y en la que se despertaban los niños para preguntar cuánto quedaba de viaje de vuelta de los sures inciertos y soleados.
Su ventana enmarca un trozo de ese muro al otro lado de la carretera. Sus arrugas, la melancolía de más tránsitos; y la esperanza cuando, desde el fondo de la calle se oyen los pasos de algún transeúnte que pasa, fugazmente, frente al retablo inmovil desde hace mucho tiempo de su sala de estar. Dentro la luz es de un amarillo macilento y al fondo del salón la tele vomita actualidad...es ahora la que marca el tiempo, domina nuestras vidas al son de su vacuos ecos de pantalla plana...
Los que ahora pasan por aquí andan perdidos...como todos...como siempre...desde que el muro es muro...
31 diciembre 2010
Feliz Año
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