Cruzas apresuradamente la gran vía, desciendes por una calle de rotos adoquines y vas a dar a una plaza con naranjos y una iglesia que el destino ha querido que sea morada, color violeta, nazarena en su restauración o penúltima capa de maquillaje. Un lateral de la iglesia lo ocupa un edificio que no es sino un coletazo de modernismo entre tanta mediocridad. El otro lateral se debate entre sostenerse aún por un par de siglos más o dejarse vencer en su particular calvario con el tiempo las palomas y la polución. Es un callejón estrecho, las moscas ya revolotean intentando cazar su porción de miseria. Alguna vez, algún pobre se come a escondidas un mendrugo de pan o algunas sobras de la casa de comidas que cae justo al lado. “A las ánimas benditas no te pese hacer el bien que dios sabe si mañana serás ánima tu también”. Reza un altarete. Es nuestro particular memento mori. Y es justo en ese punto donde comienzan los olores, se mezclan, juguetean entre ellos y con nuestras pituitarias. Un gato maúlla en la obra que un ayuntamiento tiene parada por haber encontrado ruinas. De la franquicia de la tienda de jabones emanan miles de aromas que cubren el ambiente de toda la calle. Ahora melocotón-maracuyá; ahora aloe vera con té verde; fresa, limón y manzana. Te asomas por la esquina y se ven al fondo las grandes piezas que apetecen ser hasta degustadas. Pero dos pasos más allá está la pequeña tienda de ultramarinos en la que el viejo avaro cobra a precio de oro los despistes de última hora. Tiene muy buen género. Muestra frutas brillantes y carnosas, olorosos tomates en rama, rubicundos albaricoques y melocotones, juguetonas y busconas picotas que desbordan de la caja… sus colores y aromas se pierden dos pasos más adelante junto a la tienda de comidas preparadas, su olor a avecrem, a caldo y postre casero, a prisa y a “recoges tu a los niños de cole o yo…”…pero los pies, ni el tiempo nos dejan parar y dos pasos más adelante, sí, dos, solo dos, un espacio permisivo con el humo, se deja acompañar por un café de vieja máquina, unas veces mejunje turbio, otras petrolífera poción…cafetería de letradas mentes y leguleyos deseos, que trabajo nunca les va a faltar…
30 mayo 2006
24 mayo 2006
Jane Birkin: Home
Ya tengo sintonía para este mes, o para estos días inciertos en los que vivir es un arte, se trata de una cancioncilla, de tono alegre, floral, de las que ponen contento. Es de esas para escuchar, mientras se contempla el paisaje viajando, o para silbar porque se está contento, para hacer un brindis al sol, para enseñar los pies después del frío invierno, para ponerse esa camiseta que otras veces no nos atrevemos, para sonreirnos observando un nuevo lunar en el costado o ver la blanca piel que asoma por entre las mangas que se van difuminando de la camisa.
Es, en fin, la sintonía para ir a verla a ella, imaginar su reacción al abrir la puerta y es la sintonía para decirle todas esas cosas que se cuentan al oído, se susurran dulcemente, erizan la piel y nacieron para serle dichas. Es Home de Jane Birkin.
18 mayo 2006
La primera noche de verano
Hoy es la primera noche de verano, de esas bochornosas y de sueños empapados. Apenas sopla una pequeña brisa. Abro la boca como un pez para intentar cogerla toda. Tengo la frente perlada por el sudor. Fumo asomado a la galería y comienzo a ejercitar mi pequeña alma de voyeur. Me asomo a la vida de la gran avenida, con sus cuatro o seis carriles, o los que sean.
Allá enfrente se desarrollan otras vidas. En las colmenas de enfrente, las ventanas abiertas de par en par dejan entrever las suaves y sinuosas curvas de otras rutinas.
El viejo de aquel tercero que pelea como pez moribundo por un metro cúbico de aire. Aquel estudiante, es adicto al café, casi se huele desde aquí; ahora comienza su jornada de trabajo. Ha dejado junto al flexo el primer gran paquete de folios para los ya cercanos exámenes de junio; llega su todo o nada.
Se ven reflejadas luces de canales televisivos. Una pareja mira la televisión, se besan. Él cena con una bandeja sobre las piernas. Acaba de ver el fútbol. Cuando para el tráfico se entremezclan los sonidos que, guturales, vomitan los televisores.
Es la primera noche de verano, en el sopor del asfalto, cae rendida, poco a poco, la ciudad; perverso nido de escritores, lectores y voyeurs insomnes. En algún sitio ha saltado un gato por los tejados. En alguna parte alguien comete un asesinato también irresuelto como nuestras vidas.
Esta noche fue la primera noche de verano y muchos velamos en la ciudad.
11 mayo 2006
La Cafetería II
Toda la tarde había estado con el comezón que dan las grandes ocasiones. Tenía un peso de hormigón en el estómago. Se prueba varios vestidos: ese sedoso que tanto le gusta a él, el negro corto, los pantalones esos que insinúan su curva en la cintura...se ha probado tres tonos de maquillaje en la cara. Al final se ha puesto cualquier cosa porque de otro modo no iba a llegar.
Al llegar a la cafetería, lo vió sentado al fondo, debajo de ese espejo que tantos besos había reflejado y asumido como suyos. Al fondo porque había más intimidad. Él le sonrió desde aquella atalaya; se iba a levantar para recibirla pero ella lo impidió con un pequeño gesto.
Inusualmente él llevaba unos vaqueros, ni para eso se ponían ya de acuerdo.
- Esto que tengo que decirte, me cuesta más a mi que a ti. Y me va a doler mucho, pero...- el labio inferior temblaba un poco y se cogía las manos, las apretujaba, sudaban un poco las palmas.- te tengo que dejar. Te quiero mucho pero...no podemos seguir juntos, lo nuestro no se dónde va, no me veo contigo, ni creo que seas el hombre de mi vida.
- Pero...- la sonrisa se había borrado, las pupilas vidriosas.- si estamos tan bien, yo te necesito....yo...
-No lo hagas más dificil.- tuvo que soltar toda la retahíla seguida para no llorar.- Lo siento de verdad.
Suena un beso sonoro en la mejilla, de esos de amistad eterna y eunuca. Con taconeo firme se aleja de la mesa para salir de la cafetería.
No había traición, ni nada por el estilo, no había secretos...ninguno, ¿será posible vivir con un hombre que no guarde ni un secreto, algo recóndito y emocionante que pueda ser descubierto con los años?. ¿Había una vida en común futura, gris, anodina...con niños, monovolúmen para viajar?... o nada de nada con lo que emocionarse en mucho tiempo...
Quizás sea esa la razón, o quizás no...
Al mirar atrás vió el gesto de no saber que aún tenía en la cara...quizá no sea cosa de hombres el comprender.
07 mayo 2006
Riding (Camino del Sur)
- Ya ha llegado el viento.- dijo el empleado de la gasolinera mientras embocaba la manguera en el depósito del coche.
- Sí.- Había oido la voz, pero no supe de dónde venía hasta que no me di la vuelta. Un señor en silla de ruedas, ocupaba la mitad en uno de los carriles de la gasolinera y vendía sus cupones.
- Poca tarde queda ya. Detrás vienen las nubes y ya se sabe.
Yo había notado un ligero silbido debajo de la puerta por la mañana pero no le había concedido la menor importancia. Pero el viento, rápido y casi imperceptiblemente se ha apoderado de las calles y esquinas del pueblo. Y cuando lleno el depósito ya ha llegado al siguiente pueblo. Es frío y promete lluvia para el camino. Luego no la hay, soy más rápido.
Vuelvo a montar en la calma templada de mi coche y huyo, esta vez casi apresuradamente. Otra vez en fuga, a mi pesar.
Tras la noche paseando en el Madrid de los Austrias y Los Borbones, de vinos por las cavas; tras la vista rectilínea de Aranjuez desde la carretera, voy camino del sur.
Hay un pequeño tramo de nacional en el que vislumbro lo que luego será casi todo el camino. Un tren, corto me adelanta en paralelo. Hay naves y se pierden a la vista los campos. El asfalto es gris, casi blanco, casi como en el invierno de sal y hielo que hemos dejado atrás. El vehículo va dejando atras las líneas continuas y discontinuas marcadas en la carretera.
Ahí está la autovía, larga en el mapa, sube y baja, discurre paralela a miles de vidas en los pueblos que vamos pasando: Motilla del Palancar, La Almarcha, Alarcón, Honrubia, La Gineta, etc...
Entretanto oteo los campos, los campos, ¡están preciosos! Son inmensos en la Mancha, ¿cuánto abarca la vista?. En ellos se crece ya el trigo y la cebada, es mecido suavemente por el viento que lo roza con la punta de sus dedos en suaves olas, tremendo mar verde. Puestas por la paleta de un pintor, manchas rojas de amapola, motas amarillas de florecillas, salpican este paisaje. Corta de tanto en tanto el verde, la tierra, de marrón y de rojo, de rojo-marrón.
Mientras corre el cuentakilómetros. Corre todo hacia su destino. Cambia el paisaje, ahora es árido, seco. Las casitas aisladas, los pueblos arrojados en medio de la nada y agrupados ahora son extensos, hay más naves y se ven construcciones por todos sitios, es pura continuidad, casi no hay paisaje...
Pensando, pensando, camino del sur voy y camino del sur llego, donde se me espera hoy, igual que otras veces se me espera camino del norte...
28 abril 2006
Más que mil palabras

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que en el ocaso de la semana vengo a presentar otro ocaso, esta vez desde El Nilo a la altura de Asuán o Aswan y junto a la isla Elefantina (por si quieren situarse). Esos son parte de los colores que se ven por allí. La foto es de Ana, que para estas cosas se da también mucha maña, arte incluso diría yo (pero que no se entere que lo he dicho, que se pone colorada).
27 abril 2006
Hoy Jueves
Hoy al mirarme al espejo he descubierto una cana a la altura de la sien. La verdad es que lejos de incomodarme el hecho de que haya salido ahí, la que creo es mi primera cana, me ha parecido interesante; quizás dentro de unos pocos años me haga un señor con pinta de intelectual...con canas en el lugar por donde se escurre el cerebro hacia todos lados. Quizá haya salido alguna otra arruga que no puedo ver con los ojos aún semicerrados y que ni me preocupa, que lo arregle la crema antiarrugas esa que anuncian.
Hoy en el consulado ecuatoriano no había largas colas como las de todos los días para arreglar los papeles. Al parecer se han acabado los trámites engorrosos que les exigen para todo, también para votar (este año hay elecciones presidenciales allí) y para ir al Mundial (hay autobús desde esta capital para ver algún partido de su selección).
Hoy en el café, mientras leía distraido el periódico me han preguntado el porqué de ese tono tostado de mi piel. "He ido a Egipto". El señor de al lado de la barra me pregunta si está bien para ir ahora, si es bonito, si es seguro.... Hablamos durante un rato, aunque es lo cierto que yo ya estoy jugando con el azucar sobre la crema de leche, las respuestas son automáticas, corteses, pero automáticas. Queda satisfecho, paga y marcha. Beatriz se ha reido.
Hoy al vendedor de cupones de la esquina le ha salido un raro tatuaje en el brazo.
Hoy ya se ven chanclas por la calle, se ven camisetas de tirantes, una chica que sonríe por la calle...
Hoy han reabierto una cafetería, nada ha cambiado salvo el nombre "La olla de Pedro Botero". El camarero detrás de la barra, parece haber pasado ya por esa infernal cazuela y haber estado sirviendo cafés unos mil años. Ya está cansado y fuma.
Hoy suenan en mi cabeza los Rollings Stones, "Jumpin´ Jack Flash"; todo sigue en su sitio, la agitación urbanita recorre igual que sangre, igual que siempre, las arterias de la ciudad. Yo vuelvo a silbar bajo el sol de mediodia.
19 abril 2006
Sueños del Nilo
Hoy me he reincorporado a la rutina de la cueva-despacho y a ese ámbito que llamamos civilización. Todo después de mi viaje por las tierras de Egipto. El viaje es inenarrable. Habría que tener mil sentidos para alcanzar a ver, oir y sentir todo lo que pasa alrededor. Hay que tener miles de cerebros para procesar toda la información que llega. Nada más que puedo alcanzar a tener sueños de Nilo, ese río que todo lo cubre, del que nace todo en ese país de norte a sur. Ahora en nuestra civilización añoro la luz del atardecer, las barcas y falukas surcando las aguas del gran río, los arrozales, el corte del amenazante desierto, su amanecer, el imán de cada mezquita lanzando al aire sus coránicos versos; añoro los vetustos templos, las interminables columnas, la inmensidad de la grandeza del poder de los faraones, de los dioses Amón Ra, Seth, Horus, la diosa Hator, Isis, Osiris; añoro tres mil años de historia. Y los mercados, el regateo, todo tipo de mercaderías, especias de vivos colores y olores, todo tipo de géneros, lino egipcio, oro del sur, alabastro de Luxor, el olor a tabaco de manzana en las shisas, el caos de El Cairo con sus veinte millones de almas.
Espero completar en poco tiempo el cuaderno de viaje que he iniciado y poder pronto "colgar" alguna foto de todas las que he hecho y poder así acercar un poco todo lo que ahora aún aspiro y siento como mío.
05 abril 2006
Preparativos
Es mi cuarto un hervidero de cosas por encima de la mesa de estudio, papeles (bueno, eso como siempre), anotaciones de cosas pendientes, cosas a preparar, alguna información y folleto...una lista con la ropa para llevar y cosas que en ninguno de los casos se pueden olvidar: pasaporte, cámara fotográfica con sus accesorios, documentación, etc...
A medida que va pasando el tiempo aumenta "la tensión", aumentan los recuentos mentales de lo que llevo o no, lo que falta o no...todo ha de estar listo para el viaje. Y es que en Semana Santa marcho a Egipto en lo que promete ser un viaje espectacular, según cuentan los que ya han estado allí y mágico, por eso de los misterios de Egipto.
Y en esos preparativos ando enfrascado estos días, de trabajo, ajetreo diario y preparativos para la aventura de viajar...esta noche comenzaré a leer la guía para saber algo de los sitios a visitar, tomaré anotaciones para hacer una especie de cuaderno de viaje (ya es deformación profesional) y poder contarlo después. Vale.
02 abril 2006
Un retazo de algo
De repente ella, levantó la cabeza y le preguntó:
- Y tu, cuando mañana mismo ya no estés saliendo conmigo, ¿a quién le contarás todas tus confidencias y secretos?.
- A nadie.- respondió él.Desde ese momento supo que su relación con ella había pasado para siempre, se cerraba la puerta para volver de ningún modo, ni como aquel inane amigo de tres o cuatro cafés al año.
Sus secretos irían con él a la tumba, todos los maravillosos y los menos maravillosos.
Apaga el cigarrillo y la vió alejarse calle abajo, ya era una desconocida y él apenas se había dado cuenta de ello.
27 marzo 2006
Día Mundial del Teatro
Se celebra hoy el día mundial del teatro y desde este tablado de marionetas no podía dejar pasar esta oportunidad para homenajear al género y a mi admirado Don Ramón Maria del Valle Inclán. Hoy se suele colocar una bufanda a la estatua que del mismo hay en Madrid. Sin duda una de las cumbres del teatro de todos los tiempos, me parece oportuno recomendar la lectura de sus obras, desde Luces de Bohemia, Divinas Palabras, Tablado de Marionetas para Educación de Príncipes, Martes de Carnaval...etc, etc...
Pero no solo a Valle Inclán, homenajeo a Buero Vallejo, Lope de Vega, Calderón, García Lorca, y tantos y tantos otros (a cada cual le vendrán nombres a la cabeza), modernos y clásicos, que han puesto la lengua castellana sobre las tablas para contarnos historias, emocionarnos, hacernos sufrir, llorar o reir...para poner y pasar la vida delante de nuestras narices....
A ellos, todos ellos y los que lo hacen posible, Gracias...y enhorabuena
26 marzo 2006
El Patio de Atrás
Las notas que estuvimos pasando durante toda la clase de sociales, anticipaban la importancia del acontecimiento. Don Antonio, no se enteraba de nada, enfrascado en una farragosa explicación histórico-geográfica, despistada como él, lenta...papelito que vuela en la capucha de un bolígrafo, avioncito de papel con mensaje...Entonces los recreos eran de media hora, con eso daba tiempo más que suficiente. En la clase de Sexto A, había dos grupos, tres a lo sumo y de entre ellos se habían seleccionado a los dos equipos de fútbol. "Los Halcones" por un lado y "Las Canteras" por otro. Se supone que unos eran los buenos y otros los malos, pero eso estaba por ver. Y sería esa misma mañana.
Salimos, como siempre, en tropel al recreo hacia el patio de atrás. Todos sabíamos que aquel no era un partido más, un partido cualquiera. A principios del mes de junio y ya en sexto, sabíamos que ese era el partido, quizás el último de esos dos equipos. Ambiente de importancia, de final.
Durante los treinta minutos del recreo se sucedieron patadas, goles, faltas, alguna trifulca, envuelta en una enorme polvareda amarilla, casi color albero.
Suena la sirena y terminamos sudorosos y colorados. Ganamos "Los Halcones", abultado resultado de 23-3....o al menos ese resultado se recuerda como leyenda....de los ganadores, claro.
El viejo patio de atrás está desmantelado, los árboles arrancados, el hormigón de una ampliación del colegio empieza a devorarlo todo...como el tiempo, la media hora de aquel recreo y aquel último partido épico en el viejo patio de atrás...
22 marzo 2006
La Eclosión
Ha estallado la primavera en la ciudad. Tanto que me hace despertarme antes, con las primeras luces del día y me ha hecho cambiar de ruta para ir a trabajar. El sol que rabiosamente inunda toda la avenida me llega a molestar los ojos. Sería cuestión de usar gafas de sol pero tampoco, es incómodo cuando se es miope y además se pierden matices de color. Empieza a calentar. Ahora todas las mañanas paso por "mi parque". Es mi parque porque pienso que todo escritor que se precie y todo aspirante a romántico debe tener uno, un rinconcillo arbolado o con flores y alguna fuente donde decirle a la niña de sus ojos cuánto la quiere y que daría la vida por ella. Y yo lo tengo (por aspirante a todo). El mío se ha coloreado con las mil luces de petunias y pensamientos, los hay por doquier, rodean el pequeño estanque junto a los naranjos que empiezan también a desprender un inconfundible aroma a azahar.
Somos barrocos y el sol y las flores lo saben y cubren toda la ciudad de aromas, colores y luces.
16 marzo 2006
La caja
Todo empezó cuando al llegar a casa, vió sobre su mesa aquella caja que había traído uno de esos mozos de mensajería urgente. Él no recordaba haber encargado nada, es más, sabía a ciencia cierta que nada había comprado. Quizás había sido alguien de su familia que había encargado algo porque estaba cercano su cumpleaños. Preguntó y no. No era así. Ni el nombre ni la dirección se correspondían con los suyos. No le da importancia. "Habrá sido un error de la mensajería". Ha llamado y allí le dicen que no hay error posible, pero ni el nombre ni la dirección se corresponden con los que él tenía. Ningún dato más le había dado una señorita con voz seca.
La caja no llevaba remitente, pero pesaba. Dudaba si abrirla o no. Varios días estuvo pensando, cavilando, si tenía derecho a abrirla o debía dejarla. Ora sí. Ora no.
Cuando al fin se decidió a quitar la cinta de carrocero que unía las dos solapas superiores y vió aquello, supo por un segundo y para siempre que su vida había cambiado y que ya nada volvería a ser igual...nunca...
10 marzo 2006
Pasión Vega
Llevaba tiempo sin comprar un cd original, en realidad sin comprar nada de música. Pero escuché a esta niña en "El Loco de la Colina" de Jesús Quintero, por casualidad, y me pareció puro terciopelo su voz y el sublime toque que le dió a la copla que cantó. Fue así que me interesé por que fuera lo último que había editado y se trataba de un concierto en el teatro Maestranza de Sevilla. Así que fuí y lo compré para un regalo.
He de reconocer mi ignorancia al respecto, pero he descubierto la copla. En muchas ocasiones se las había oido cantar o tararear a mi madre por aquí y por allá, había oido estribillos de sus canciones. Pero no resultó como escuchar ese disco.
Pasión Vega canta copla pero con un toque distinto, sutil, suave de terciopelo (repito, lo se), algún matiz de jazz (parece que describo un vino de lo bien que me supo). Su voz es espectacular, un auténtico torrente, no le sobra ni una tonalidad, ni una nota, canta como quiere, de verdad, magnífica.
La verdad es que esa voz, que pone los pelos de punta, y esas letras de copla, o de canciones clásicas (Lucía de Serrat, por ejemplo), bien merecen esta postal y, por supuesto, ser escuchadas.
Me pareció de color rojo pasión, como un clavel reventón, quizá algo telúrico.
07 marzo 2006
Cerrado por reformas
Me estoy empezando a dar cuenta de que escribo un poco menos en el blog. Dedico casi todo el tiempo (todo el que le dedico a la blogocosa esta) a leer los relatos, opiniones y blogs de los demás. Creo que es una época de "vagancia" o pereza tecleadora. Tengo ideas, buenas ideas que me cuesta plasmar en papel o letras del "word". Por no echarme la culpa a mi, que creo que sería un acto irresponsable de inmolación, se la echo a otro fenómeno como pueda ser la astenia primaveral que provoca este tipo de cosas.
No obstante y a, pesar de lo pudiera pensarse por el título de la postal, no cierro por reformas, interiores mías, pero es un cartel que he visto por la calle y creo que explica muy bien que el blog, sus artículos y postales no sean diarios o casi, sino que tomen cuerpo de tiempo en tiempo.
Quizás solo sea cuestión de tomar unas vitaminas.
03 marzo 2006
Mi último libro: Memorias de Albert Speer
Ultimo la lectura de un libro: "Memorias" de Albert Speer. Este señor era, en un principio, arquitecto y sumo hacedor de las ensoñaciones edificativas de Hitler en la Alemania nazi. Posteriormente se convirtió en ministro de armamento y producción bélica del Reich. Desde el punto de vista de la arquitectura no parece ser de los más estudiados, según he preguntado por ahí, y no parece que aportara mucho al mundillo. Eso sí, las previsiones de las obras que tenía Hitler, eran exorbitantes, de dimensiones gigantescas y la planificación de las ciudades que diseñó sí que tenían visión de futuro (resumo, claro).
En cuanto a su faceta como ministro de armamento, sostuvo y creó una maquinaria bélica espectacular, con aumentos en la producción increíbles para la época y cambio en los sistemas de producción desconocidos hasta el momento que mejoraron el rendimiento y la fabricación (que conste que no lo digo con admiración por lo que ello significó). Cuando acabó la contienda, los americanos se sorprendieron de lo avanzadas que estaban las investigaciones de artilugios como cazas, misiles tierra-tierra, entre otros...
Pero, sin duda, lo más interesante es comprobar el fenómeno de deslizamiento de la sociedad, de la ideología hacia el nazismo. El lento y casi imperceptible tránsito hacia la comisión de todo tipo de tropelías en nombre de no se que "ideales". Asistir al nacimiento, evolución y muerte de un régimen. También lo es el proceso de evolución psicológica de Hitler, como político, amante de las artes, y persona "normal" (Speer pertenecía a su círculo íntimo) hasta un personaje desquiciado, apocado, hundido en sus propias ensoñaciones, adoptando decisiones contradictorias como si jugara tocado por la mano de Dios.
También lo pude comprobar al leer dos biografías de Franco (de Ricardo de La Cierva y Paul Preston). Ahí se ve claramente como la sociedad busca la seguridad que le dan ciertos ideales y como va permitiendo en nombre de esa seguridad cada vez mayores restricciones, para acabar en lo que puedan ser flagrantes violaciones de libertades individuales. Y es curioso cómo determinados "salvapatrias", Caudillos, Duces...etc..o políticos extremistas aprovechan ese ansia de seguridad, de orden general de las cosas, para recoger cosecha de ella...y la sociedad va cayendo lentamente por una pendiente de la que, a lo peor, luego no pueda salir.
Merece la pena (y termino) leer a veces libros de Rousseau, Locke, Montesquieu, etc.. ilustrados franceses, liberales españoles, etc...para saber de dónde venimos y por qué somos (básicamente) herederos de la Revolución Francesa en lo que a democracia, libertades y derechos se refiere
28 febrero 2006
Vidas Ajenas (El "pichilate")
Hoy lo he visto pasar con su rápido caminar como siempre, es menudo, muy menudo, lleva pelo negro corto y gafas de las de culo de vaso. Apenas un manojo de huesos y carne. Lleva paseando la ciudad algo así como unos sesenta años, siempre a paso veloz, por todos sitios. La verdad es que nunca sé bien de qué ha vivido. Cuentan los más viejos del lugar que lo dejaron en la inclusa y que siempre ha vivido de la caridad (no es un mendigo) y ayuda de la gente. Es conocido en toda la ciudad por una sola cosa: piropea a toda mujer joven que se cruza en su camino. Piropo del bueno, torero, piropo de los de ponerse firme al paso de la niña y mirarla a los ojos antes de decirlo. Las palabras salen de su boca y giran como una revolera de capote en una plaza de toros. Son casi poesía. Son graciosos. "El Pichilate" es un galán, a pesar de no ser ni guapo, ni alto, ni nada de nada (un Don Juan católico, feo y sentimental que diría mi admirado Valle). La joven que se ha cruzado justo delante de él, ha terminado sonrojada y sonriendo ante el retruécano verbal hecho por el personajillo. Esto me recuerda, lo faltos que estamos, últimamente y en general, de piropos graciosos, románticos, poéticos...lo faltos que estamos de poesía y sensibilidad.
En fin, desde aquí un pequeño homenaje al personajillo que pasea por esta ciudad de provincias, el piropo fácil y verbo sandunguero.
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Febrero 2.006,
Vidas Ajenas
23 febrero 2006
23-F
Hoy se cumplen 25 años, ni más ni menos, desde aquella intentona golpista que pretendía acabar con las recien conquistadas libertades en España. Mi despertar al jueves ha sido casi como siempre. He recordado dónde estaba aquel día. Hoy estoy más allá del bombardeo informativo que recuerda esa fecha. Me he asomado al mundo desde mi pequeña ventana para ver cómo estaba esta mañana. Sigue ahí igual, esperándome. Ahora lo observo desde un poco más arriba, he subido un peldañito más, espero observarlo con un poquito más de objetividad, distancia y sabiduría (¡¡qué pretencioso!!, aunque hoy me lo permito).
Hoy, me dedico y les dedico esta postal (tiene razón el señor de Portorosa cuando dice que el blog aumenta el ego, gracias) por mi cumpleaños, mi trigésimo primer cumpleaños en el mundo.
PD: Por cierto, aquel día preparaba mi fiesta de cumple, la de los 6 años.
PD2: Me gustaría estar en un sitio con nieve...sólo para jugar.
Salud para todos
17 febrero 2006
Until the end of the world
Íbamos los dos en el coche. El temporal que los hombres del tiempo habían anunciado para la península no aparecía por ningún lado. Al frente, a través de la luna delantera, se vislumbraba un cielo rabiosamente azul, únicamente moteado por pequeños girones blancos de nubes. El sol fuera. Y justo por delante, la llanura. Dibujada con tiralíneas la estrecha carretera que se perdía a la vista hasta unirse con el horizonte. A los lados campos de cereales, las marcas de la carretera apenas pintadas sobre el asfalto parecían desgastadas por siglos de trasiego. Sonaba en el viejo casette "until the end of the world" de U2; es la banda sonora de la película así llamada. Fue de las primeras veces que pensé en acompañarla dónde fuera, siempre y para siempre. La recta de la carretera era infinita, posiblemente terminaría en el fin del mundo, donde prometí que llegaría con ella.
11 febrero 2006
La cafetería
Tanto, tanto la quería que aquella misma tarde había quedado con ella para romper, cortar, desligarse de ella. Se citaron en una cafetería del centro, con sus maderas y sus mesas de mármol y hierro forjado, con sus voluptuosos fumadores al fondo, leyendo.
No solía volver a los lugares en los que rompió con las mujeres que había conocido y la de esa tarde era una de las pocas cafeterías que le gustaban. Cierto que la ciudad había crecido pero se iba quedando sin lugares literarios en los que poder llevar a buen termino sus rupturas. Sin cafeterías no habría rupturas. ¿Y si eso lo obligara a quedar unido para siempre?.
Se quedó boquiabierta, creo que no lo esperaba. No hubo ni lágrimas ni reproches, casi no hubo explicaciones. Se alejó mirándola a traves del gran cristal de la cafetería. Se embozó en su abrigo, esa misma tarde cogería un tren para huir de la ciudad. Nueva vida, nuevas cafeterías, nuevas oportunidades.
09 febrero 2006
Tic-Tac
Bum, bum. bum, bum...suena y casi retumba en toda la habitación. Acompasada va la respiración. Los pensamientos y el sueño al mismo ritmo. Bum, bum. Bum, bum. "Le convendría descansar que mañana se va a casa". Por fin se va a poder quitar ese horrible pijama de presidiario macilento que no me gusta nada. Tic, tac. El Toshiba parece que funciona bien. Hoy, al contrario que otros (mi padre), he estado desconectado del mundo.
El marcapasos que le han insertado parece que funciona a las mil maravillas.
Miro desde la ventana de la habitación en la séptima planta los tejados de la ciudad. Otra vez me gustaría ser gato o diablo cojuelo cuando miro desenvolverse la vida tras los cristales de las ventanas de los edificios.
Por cierto que me gusta más la palabra sanatorio que hospital. Otrosí digo, anoche sentí el vértigo del que hablé con una persona ha no mucho tiempo. Ya se me ha pasado.
06 febrero 2006
Este fin de semana no cuenta
Estoy de lunes con todo lo que eso conlleva de cansancio, de pocas ganas de trabajar y de inicio de la semana. Tengo encima un incipiente resfriado o gripe, o yo que se, que me hace estar como adormilado y casi febril. Lo he ido notando mientras trabajaba. Entre mis derechos laborales no cuenta el enfermar.
Este fin de semana no cuenta. Soy más joven que el viernes cuando terminé la semana. Mi tiempo no ha discurrido este sábado y domingo. Y eso que ha sido delicioso. Los dioses paganos me han concedido dos días más y el tiempo universal se detuvo; porque ha sido delicioso.
En otro orden de cosas. De lo mejorcito del día, ha sido caer en la cuenta de que ya hay fresas adornando con sus vívido color los estantes de las fruterías. Hoy me he hecho unas pocas con miel. También he caido en la cuenta de que ya llevamos en casa comiéndolas cierto tiempo.
02 febrero 2006
Lotusbakeries
El corazón lo notaba muy acelerado, casi como si quisiera salirse del pecho, cuando oí el muy escandaloso timbre de la puerta. Corrí todos los metros de pasillo que aún tiene mi casa y al abrir la puerta, allí estaba, apenas con una mochila vieja al hombro y el mechon moreno de pelo que le caía al lado derecho de la cara. Me sonrió con una amplia sonrisa, justo la que recordaba yo de cuando niña. "Hola, papá, ¿puedo pasar?". Escueta, como siempre. Le doy un gran abrazo de esos que hacen que se salten las lágrimas de la emoción. Noto como ella avanza por el pasillo echándose la mano a los ojos. Ha pasado directamente al salón, la acompaño y le digo que se siente. "¿Te preparo un té?, ¿sí?". El que más le gustaba era el mil y una noches.
Está viendo todas las fotos, la disposición de las cosas, la mesa, los objetos, sigue de pie.
Nos sentamos a la mesa a tomar el té y el café. "Sigues tomando tres tazas en una, ¿verdad?". Asiento. De detrás de la mesa saco unas galletitas, acarameladas (como dice la etiqueta), clásicas. Se llaman Lotus. Clásicas. Desde 1932. Fábrica Lotusbakerie. Se he echado a reir. De pequeña las devoraba y dice que llevaba mucho tiempo si probarlas. Veo como las disfruta con una delectación en el comer. Creo que le gustan tanto, de comerlas en verano cuando iba a visitar a la abuela que las traía de Bélgica.
Maria ha ido sorbiendo de su té y yo he ido bebiendo de sus últimas historias. Mi hija y yo hemos hablado como dos viejos amigos hablan, con la franqueza y albura de corazón que solo el cariño profundo da.
31 enero 2006
El absurdo sonido de la informática
Hoy no he encontrado sentido a casi nada de lo que hacía en el trabajo. Me ha dado la impresión de que voy necesitando parar un ratito en el recodo del camino a pensar hacia dónde quiero ir y si estoy en el lugar al que quería llegar. Laboralmente, por supuesto. Lo achaco al cansancio del lunes, pero hoy mientras oía el monótono tic-tac del teclado, sin oir nada más, he pensado en lo absurdo del sonido de la informática; tic tac de teclado por todos sitios. Me he preguntado qué pensaría un extraterrestre que viniera y nos viera encerrados en cubículos delante de una pantalla, aporreando sin parar un montón de teclas en un orden absolutamente imcomprensible. Trabajando,amigo... aunque también extrayendo sensaciones, pensamientos, emociones, soltando al respirar miles y miles de palabras al viento que en maravillosa migración viajen al sur cálido....y así convertir en un rato un lunes anodino en un incipiente martes lleno de posibilidades.
29 enero 2006
Profesión de feminismo
He pensado en todos los prejuicios que tenemos los hombres cuando de hablar de otros hombres, de decir si es guapo o no, de cualquier cualidad sobre los mismos. Se suelen tener problemas a la hora de reconocer la sensibilidad, la ternura, el romanticismo. Se oye hablar de "un calzonazos" cuando las decisiones se toman en pareja o decide ella porque tiene mejor perspectiva de las cosas. Se habla con cierta sorna o para fines publicitarios del lado femenino de los hombres; o cuando se habla de compartir tareas, o de que nos pueda gustar cocinar o comprar.
Me parece absurdo. Yo tengo mejores amigas que amigos. Me parece interesante y fundamental la visión que del mundo aportan las mujeres. Puesto que la visión masculina la tengo, la quiera o no, me dedico veo, observo, aprendo de la visión del mundo, de las cosas, sensaciones que tienen las mujeres que me rodean.
Quizás sea la evolución, la de dejar paso a las mujeres. Dejar paso a otro modelo distinto y quizás mejor, no dudo que mejor. Quizás debamos aprender de otros países en los que la mujer ocupa el lugar que le corresponde.
27 enero 2006
Cada Vez que llueve, escribo
Hoy me lo han recordado, cada vez que llueve, escribo. La lluvia, por inesperada, por insólita tiene esa cualidad de cambiar las cosas de color, de convertir las calles, los coches, las gentes en un extraño crisol de colores. Refrescan el alma las gotas que caen de no se sabe dónde. Creo que me apetece más recogerme en mis silencios y escuchar el eco de las palabras resonando por doquier; las cazo al vuelo, las escondo en mis manos y las suelto en mi diario o, por el contrario las dejo revolotear por mi habitación hasta que deciden posarse en el cuaderno, desplegando sus modernistas y coloridas alas.
Soy de los románticos de otoño, de los románticos de lluvia, agua clara y fresca.
24 enero 2006
Sábado de Carnaval
"¡Menudo fin de semana que te has pasao, cuando lo cuentes por ahí!.Que viniste a coger aceituna...". Me lo dijo la prima Charo, su prima Charo, en el baile de máscaras, bajo un gran sombrero dorado y guirnaldas. Estábamos en el centro social, estábamos de carnaval. Fue en los primeros del año. En el Toboso de Dulce Ana. Los carnavales ahí son para San Antón y San Sebastián. No hay Martes de Carnaval, ni es antes del Miércoles de Ceniza. Otra vez esa maravillosa desubicación temporal. " Es sentirse vivo".- le contesto yo a Charo. Nos ha acogido en su casa y parecía que nada era bastante. Colmado. Esa ha sido otra de las sensaciones del fin de semana. Un placer. Gracias.
La gente no es la misma que todos los días, se desmelena, es la rotura del corsé por excelencia. Me gusta la tradición del Carnaval, de D. Carnal contra Doña Cuaresma; quizás sea por ser un poco iconoclasta. Ya contaré más.
Es curioso pero en las ciudades se ha perdido, se ha difuminado esa fiesta, bueno como casi todo. No hay carnavales salvo, claro está en las famosas, Cádiz, Tenerife...a lo sumo te invitan a una copa en algún sitio por ir disfrazado, pero es algo que no tiene mucho sentido.
El domingo Entierro de la Sardina para después colgarme de nuevo el macuto al hombro. Por cierto conozco un sitio donde El Entierro de la Sardina es posterior a la Cuaresma.
Pronto llegan otros carnales, en fechas a las que estamos más acostumbrados.
19 enero 2006
Cinco Extraños Hábitos
He sido invitado por Victoria a describir cinco (y menos mal que solo cinco) de mis extraños hábitos. Primero vamos con el reglamento del juego y después entramos en materia:
«Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas y añadir el link de su blog o diario web. Es importante dejar un comentario en su blog, diciendo... "Has sido elegido" y decirles que lean el vuestro, para que acepten o no el reto».
1.- El primero de mis extraños hábitos podría ser el del café. Me gusta mucho y podría tomarlo a todas horas. Eso sí, he de tomarlo en su taza. Porque me gusta tener una taza para cada cosa, una para el café, otra para la leche, tazón para los cereales, infusiones, etc...me encantan las tazas, de hecho la última y la que me resulta más curiosa es una que adquirí en Copenhague (de diseño).
2.- Mis mañanas nada más despertar son de lo más mecánica. Planifico todos los movimientos para minimizar el tiempo del afeitado, la ducha y vestirme; así evito que "me ocupen" el cuarto de baño, y voy más rápido (no paso dos veces por el mismo sitio). Su explicación tiene, de cuando estudiante, pero eso pertencerá a otra postal.
3.- Voy por la calle silbando la última canción que he escuchado o se me pueda ocurrir. De modo que es bastante curioso, pues cuando estoy contento, silbo muy fuerte y, obviamente, la gente se queda extrañada. Miro a la gente a la cara pero no la veo; voy embebido en mis cosas, y esa musiquilla en la memoria y en el silbo.
4.- Leo todo lo que cae en mis manos, leo todo, carteles por las calles, folletos y libros, muchos libros. Particularmente leo y compro todos los libros de historia que se me cruzan por la calle. Es más tengo una colección del tipo Celtiberia Show con carteles raros, algunos muy raros.
5.- Finalmente, tengo el hábito o mala costumbre de querer llevarlo todo en la cabeza. Mal hábito de no utilizar las agendas que tengo y que año tras año van acumulándose por los rincones.
16 enero 2006
HAIR
Estarán de acuerdo conmigo en que las mejores películas, programas y series de la televisión (execpto el teletienda, claro) los suelen poner a partir de la hora bruja, incluso ya de madrugada (siempre me lo dice Ana). Series míticas, clásicas, películas antiguas, programas de cine y divulgación cultural apasionantes. Anoche tuve la ocasión de corroborarlo con una película, una opera rock. Se trata de Hair. La verdad es que esa fue una de las bandas sonoras de mi adolescencia de instituto. Ya se que no pega nada y que pudiera parecer trasnochada para la época que me tocó vivir pero así fue. Nos juntamos una pandilla de idealistas, nos gustaba la música de los Doors, Los Beatles, Beach Boys, ELO y demás de los años 60 y 70. Bebimos de todas las fuentes musicales de esa época y de todas las fuentes literarias y doctrinarias que podíamos. Y la verdad, es que nos gustó ese vinilo que tenía por portada un enorme pelucón. Nos reuníamos en un bar y llevábamos nuestro disco, lo ponían. Lo poníamos en reuniones de amigos y ahora se lo turnan dos amigos para tenerlo cada cierto tiempo. Iban desgranándose los temas, con ese sonido "sucio" y entrañable de la aguja del tocadiscos sobre el disco.
Anoche al ver la película de aquellos hippies, intentando cambiar el mundo, reir, llorar, tener problemas y superarlos a base de imaginación, me sonrío recordando nuestras reuniones para discutir, nuestras largas tardes de cafés, nuestro viaje de estudios a Londrés y aquellos años en los que se forjó si no toda, sí una parte importante de nuestra personalidad. Quizás en el fondo no hemos cambiado tanto, y seguimos intentando poner nuestro granito de arena.
Por si acaso, Paz.
14 enero 2006
Telegráficamente, un sábado
Antes de volverme ineficaz he decidido ordenar y archivar todos los papeles que tengo sobre la mesa.Facturas, comunicaciones del banco, ofertas, "chufos" y pequeñas lecturas que guardé porque en algún momento las consideré interesantes y que dejé para otro momento. Al llegar a medio día o por la noche los reviso y los dejo amontonados sobre la mesa. No tengo ánimo muchas veces para ponerme a ordenarlos, me parece un trabajo y gasto de energía innecesario, cansino, pero hoy he dicho que ya basta. A veces pienso que estoy acabando yo solo con todos los árboles del planeta. Además he de hacerlo para ponerme a escribir y leer con un mínimo de orden en ese particular caos que era mi escritorio.
Aparte.StopHoy el cansancio ha convertido una meseta en una montaña, mi sitio era hoy Ocaña, pero me quedé aquí a pasar el fin de semana. Estoy tentado muchas veces de hacer lo que no se espera de mí.
Stop.La luna está llena y por estos lares envuelta en brumosa claridad. Le da un halo misterioso, de mujer morena. Y entre los árboles secos de invierno parece que la ciudad se difumina. Me pregunta una niña si la luna se verá igual de misteriosa en Madrid, o en otro lugar. Igual de llena sí, por lo demás cada uno le pone el misterio que desea.
Stop.Las musas han asomado tímidamente la naricilla por detrás de la puerta entornada, creo que conocen de mis trasnochadas y saben cuando la casa está tranquila para dejarse ver. Las dejaré pasar.
12 enero 2006
A day in a life
En los últimos tiempos he pensado que ese reloj despertador Casio heredero de los años 80 y que todavia funciona, anda demasiado deprisa.Los minutos corren en él como segundos. O quizás sea la sensación de querer aprovechar algún otro segundo en la cama. Hoy me he dedicado dos de sus minutos (que no de los míos, que duran más) a estirarme en la cama. He mirado justo por encima de la mesa sobre la que se pelean los papeles, escritos y facturas hacia la ventana y no he visto luz. Efectivamente era de noche y tengo la sensación de estar despierto como dos horas antes. Empieza el automatismo de mis primeros pasos. Albornoz, camino al baño, ducha, vaso de leche con miel y vestimenta. Me asomo a la avenida y oteo si va a llover o no (el tiempo daba que sí). Por último me voy a lavar los dientes y peinarme. Me he echado un gel anticelulítico en el pelo, confundiéndolo con la gomina. Igual bote, color y lugar, pues ustedes dirán. Por el frescor del gel frío reductor he notado lo que era. No se si fijará o reducirá la cabeza. Jíbara masa gelatinosa.
En la calle, tras los edificios se vislumbra y rasga el cielo el sol. Alguna nube despistada se sonríe de mi. He vuelto a coger el paraguas en el día que no era. La gente me mira raro al pasar. Yo me digo a mi mismo que si no llueve por lo menos es un detalle de estilo, un paraguas negro de gentleman. Lo luzco con aire casi marcial.
Hace frío, pero no me molesta, silbo incluso (creo que siempre silbo por la calle). Los niños acuden al colegio en esquilachado embozo; bufanditas, gorros para sus dispersas cabezas. La mía, relavada y queda con la auténtica gomina va haciendo números, pensando en lo que ha de hacer que no es trabajo. Porque el trabajo es siempre lo mismo, hay que pensar en lo demás.
A estas horas trato de sacar con sacacorchos una idea para un par de folios. Esta noche, otra de insomnio, me batiré a florete con ella para reducirla al plano de papel.
10 enero 2006
Por nada en concreto
Huele a tierra mojada mi cerebro. La lluvia que caía esta tarde en la ciudad creo que ha calado hondo. No me he llevado paraguas al trabajo y tuve que esperar a que escampara. Ha oxigenado el aire de la ciudad y mis propios vientos. La palabra del fin de semana ha sido "fauvismo". Tuve una interesante charla sobre ello el sábado. Llamé a una amiga, historiadora del arte para que, a falta de internet, me diera un rápido resumen. Después, al principio de la semana recordé y busqué lo que era.
Me he marcado un nuevo objetivo para el nuevo año, intentarlo con alguna otra carrera, historia o ciencias políticas. Quizás lo intente.
En fin, escribo para nada en concreto, porque empieza a ser como mi oxigeno, el aire que respiro y las personas a las que quiero, imprescindibles.
04 enero 2006
Un experimento
Puesto que esto es un diario y no cerrado, me gustaría que toda persona que me visitara, deje unas letras con lo que esta pasando o le ha llamado la atención hoy o ahora, del lugar dónde se encuentra, casi en tiempo real. Ahí va el mío.
Esta mañana hace frío por estos lares, la gente se apresura como siempre en estos primeros días del año sin humo. Los repartidores de periódicos gratuitos aguantan la pose como buenamente pueden. Esos periódicos son como salvoconductos entre los distintos tramos de reparto que hay; "si no llevas el que yo reparto no pasas" parecen decir. Por cierto que los grandes almacenes que se adelantan a todo (El Corte Inglés), ese que puso antes la Navidad, también la quita antes. Desmontaba los adornos, quitaba el precioso belén que tenía expuesto y no echa al cartero real de empresa temporal de trabajo porque quedan un par de días para Reyes. ¡Uy! No he escrito la carta. Bueno, lo dejaré a su imaginación... y que sea lo que dios quiera (y nunca mejor dicho).
30 diciembre 2005
2006 que viene sin rima
Este año natural termina ya. Digo natural porque desde hace mucho tiempo mis años empiezan y terminan en septiembre y se disuelven y diluyen de vacaciones a vacaciones; por eso yo no hago balance, o no suelo hacer balance de lo que ha pasado en el año (bueno, un poco sí, pero es inevitable. "Y al año nuevo, ¿qué le pides?". Esa es la pregunta que más se oye en estos días. Al nuevo año, la verdad es que nada, porque sé que me voy a tener que dar de tortas con él. No es que mis años sean malos, pero es la vida misma. Luchar por los amigos, por los amores, por la gente que merece la pena. Pelear por los ideales, por soportar a ese tipo que te manda y que no sabe hacer nada sin ti...etc...
Este año ha sido bueno, muy bueno en algunas cosas (gracias, mi niña) y al nuevo año le pido que siga la racha, que no decaiga. Bueno, algo más, esperanza, ilusión y curiosidad.
Por cierto que leo en www.roa.es que este año que termina va a tener un segunda más. Segundo intercalar se llama. Es decir, que a las 23:59:59 el reloj va a pasar a las 23:59:60 y no a 00:00:00 del nuevo año. ¿Tendremos que tomar trece uvas?.
En fin, que tengais todos una Feliz entrada de año y que seamos capaces de soñar y de convertir esos sueños en una maravillosa realidad.
29 diciembre 2005
Primer Día Internacional de la Palabra
Fue idea del Pirata, me pareció muy bien y me uno a los actos conmemorativos. Como poco más tengo que decir al respecto, mi homenaje va a consistir en dejar que cada cual que entre deje una frase, una palabra, un pensamiento y que hilemos una tupida red...como en un bazar, que cada cual aporte lo que tenga....sobre todo LIBERTAD...y ahora no rompo más la belleza del silencio...un saludo para todos los escribidores, lectores y comunicadores que circulan por estos lares y cuya única y más valiosa arma es la palabra. Como dice Pirata, que comience la guerra....o la paz. Bienvenidos.
28 diciembre 2005
Sólo soy monárquico para los Reyes Magos
Estando en las fechas que estamos, me apetece seguir con los temas navideños. Anoche estuve de Reyes, viendo tiendas, comprando regalos, gastándome los dineros. Recuerdo cuando niño (que lo he sido y no nací así) la ilusión que me hacía escribir la carta a los Reyes Magos, la ilusión de los regalos del Roscón y ese sabor dulce del chocolate. La noche del día 5, hay de todo eso en casa, celebrando el cumpleaños de mi padre. Y al día siguiente los regalos.
El año que descubrí la verdad sobre los reyes magos, he de reconocer que no fue muy agradable, aunque también tuviera regalos. Después uno se da cuenta de que hay que cambiar de ilusión, tranformarla o mudar un poco esa piel. Ahora está en la sorpresa, en el regalo a la familia, en ir escondiendo los regalos por la casa hasta que llega el día en que ponerlos bajo el árbol y que nadie sepa que están por ahí. Luego cuando llega el día de darlos, ver la cara que ponen, al ver lo que les gusta tras el estruendo del papel de regalo; al ver algo que necesitan o al ver, en fin, la corbata de todos los años...me sigo levantando temprano el día 6, despertando a todo el mundo al grito de "¡Han llegado los Reyes, mirad cuántos regalos...!!". Creo que lo seguiré haciendo espero que por mucho tiempo.
Además me hace mucha gracia como en esa "mentira" de los Reyes se pone todo el mundo de acuerdo. Cuando uno descubre la verdad, termina haciendo como si nada hubiera pasado y transmite la ilusión a algún hermano menor, a los hijos, a los sobrinos. Supongo que se trata de ver reflejada en sus pequeños rostros la sonrisa que una vez fue nuestra, toda la esperanza porque traigan ese regalo tan ansiado.
Son maravillosas "las mentiras" que hacen ponerse de acuerdo a todo el mundo, que permiten regalar, ver sonreir y alegrar a alguien con algún detalle. Cada vez pienso más que lo importante está en celebrar, cualquier cosa, sea lo que sea.
23 diciembre 2005
Pastorcillos, pastelillos, lucecillas....es Navidad
Pasean por la ciudad pastorcillos rezagados de sus últimas funciones en los colegios. Comienzan los niños las vacaciones de Navidad. Ahora sí que tienen sentido las luces, las cancioncillas y demás artificios con los que estalla esta ciudad siempre barroca. La gente se apelotona en los mercados para comprar salazones, pescados, cuartos de cordero y demás con los que se van a engalanar las mesas para este día, para estos días, porque es lo normal que sobre comida para los días posteriores.
Hoy me sale Navidad en las palabras, así que, nada más que aprovecho estas letras para desear una feliz navidad a todos.
Mi lucha
Hoy he olvidado una cosa. Tomo apuntes en un "posit" de esos.Era un número de teléfono de una persona a la que tenía que llamar para un asunto en el que ando metido. He mirado la mesa y me he dado cuenta de que hay muchos a mi alrededor, creo que han proliferado en los últimos tiempos. Hay números de teléfonos, direcciones, de mis hermanos, familiares cercanos, de mis hijos..., de asuntos pendientes...quizás no sea nada más que el comienzo de este calvario que poco a poco va a ir destruyendo las postales de mi vida, el color y el blanco y negro de mis viejas diapositivas. Guardo en el bolsillo una tarjeta con mi nombre y dirección, "por lo que pueda pasar" me dicen. En otra hoja tengo unos ejercicios para hacer cada mañana, me los he tomado en serio y los hago con la obediencia de un niño castigado....y a pesar de todo sigo trabajando...es más, creo que no llevo demasiado tiempo olvidando....
20 diciembre 2005
El decreto
La primera vez que vio a la niña, no pudo evitar que se le escapara una lágrima que corrió veloz por su mejilla siguiendo el dictado de la aún desconocida ley de la gravedad. Jamás después, vi al más poderoso rey y emperador llorar por nada. Era sonrosadita, de grandes ojos color miel,tierna, sonriente...¡Es la criatura más bella del mundo!En ese momento le dió una esclava de oro que los más famosos orfebres habían creado para la ocasión.
La niña siguió creciendo y suave y dulce siguió siendo su belleza. Su padre le daba los mejores presentes que en el mundo pudiera haber. A cada cumpleaños más bella la niña, a cada año mejor regalo. Y como el rey y emperador más poderoso del mundo comprobó que no podía regalar a su niña todo lo que quería instauró dos cumpleaños, en dos fechas. Uno de ellos sería el oficial, el otro solo para recibir sus regalos. Así desde el 29 de agosto de 1536 la princesita tuvo dos cumpleaños, dos fechas en las que su padre podría regalarle todo cuanto quisiera...por decreto modificó el tiempo.
15 diciembre 2005
Job

El estudio estaba oscuro, desordenado, pensé que nada claro, nada bueno podía salir de allí. La verdad es que siempre me habían dicho que era un poco raro, pero necesitaba el dinero y por eso acepté el trabajo. Era fácil, nada más se trataba de aguantarlo durante unas horas y luego todo habría acabado. Trabajaba rápido, el trazo de su mano era firme, fugaces los movimientos de un lado al otro del lienzo. En contra de lo que yo pensaba, no me dijo que me quedara quieta. Actué con naturalidad, contestaba a las preguntas que me hacía. Hablamos. Incluso me dió un cigarrillo. Lo fumé. Me supo bien. Me gustó. Mientras tanto, él no paraba de pintar, de trazar; intercambiaba los lienzos uno tras otro, los dejaba caer junto a él. Al poco ví que se trataba de bocetos que había estado realizando a lapiz. Me resultó extraño ver en esos papeles mis manos, mis muñecas, mi rostro, en mil actitudes y formas. Y de repente todo acabó, me despidió.
Solo después pude ver mi rostro al paso en algunos cafés y otros sitios del centro, pero me costó reconocerme. Había quedado bien. Me gustó el resultado...los arabescos de mi pelo, el papel pintado de fondo, el placer prohibido que supuso ese cigarrillo en su estudio y las volutas del humo que todo lo envuelve; era pura delectación lo que sentí al verme, pura sensualidad y elegancia en el gesto...
Es una imagen preciosa y evocadora, modernista, sensual y, en el fondo...pura publicidad...en esos pequeños detalles se descubre a un genio...Alfons Mucha.
14 diciembre 2005
La vuelta al día en ochenta mundos
Me pregunto que habrá sido de ese viejo del bar de la Almarcha que, con el palillo entre los dientes, y en ese cruce de caminos, soñaba con ver el mar mientras vertía "la Terry" en el carajillo. O que habrá sido de la señora que en Torrecaballeros, intentaba en vano convencer a su marido para ir a los Fiordos Noruegos. Y, ¿recuerdas aquel guardia civil que entró en la gasolinera a comprar un mapa a la altura de La Roda?.La verdad es que no me imagino que un guardia civil pueda andar perdido. Y ese grupo de eslavos que volvían de trabajar en el campo en festivo.
O del conductor del tractor que adelanté en esa nacional de destino cierto. Y de ese viajero o viajante de tren que abandonando lentamente la estación mira por la ventana no se sabe dónde. O del grupo de jovenes que desayunaban en la mesa de al lado en esa cafetería de Cuenca.
Miles de mañanas, frías mañanas, en el campo, en los trenes, en las ciudades miles de mundos que quedan cual fotografías viejas en nuestra retina y que hay que contar, de los que hay que acordarse, es la vuelta al día en unos ochenta mundos (creo recordar que había un libro intitulado así).
09 diciembre 2005
El Método Grönholm
El pasado lunes fui al teatro, es esta una sana costumbre que practico menos a menudo de lo que me apetecería y creo que sería necesario para una cierta desintoxicación y refresco mental. La obra en cuestión es "El Método Grönholm". Se representa actualmente en el Teatro Marquina de Madrid. Fue una grata sorpresa a la que me invitó Ana, nos la había recomendado una amiga suya (gracias Belén) que la había visto unas semanas antes. Para empezar hay que decir que merece mucho la pena, la película no tiene tanta fuerza; la obra por el contrario, tiene la fuerza del momento presente, el dramatismo de ver a los personajes justo delante de tus ojos desenvolverse en las situaciones que se les presentan. Los actores están soberbios, creibles, reales. La obra está basada en un hecho real del que han llevado el argumento al extremo; se desarrolla en un proceso de selección de personal en una gran multinacional, hay cuatro candidatos a los que hacen realizar todo tipo de pruebas absurdas, dinámicas de grupo, etc...hasta llevarlos hasta el límite. Con esa base se van presentando los personajes, se les va conociendo y creando un complejo entramado y casi complicidad con el espectador para llevarlo al terreno que les interesa. No voy a contar más porque merece la pena verla. Espero que salga a provincias.
Además la obra no acaba cuando baja el telón sino que, te deja ese regusto dulce del pensamiento, me refiero a que te permite pensar sobre la misma, sobre las relaciones humanas, hasta dónde estamos dispuestos a llegar, hacia dónde nos dirigimos, que extremismos y cosas que estamos dispuestos a asumir.
En fin, que me gustó mucho como para recomendarla por estos lares electrónicos.
29 noviembre 2005
Un viaje
Se respira y se mezcla en el ambiente el tabaco, las golosinas y el olor corporal de mucha gente. Sensaciones de indiferencia, personajes anónimos que buscan con la mirada perdida algo más allá de lo que alcanza la vista. Sucios andenes, gris polución impide a la mirada volar más allá. El cielo plomizo, indefinido intenta abrirse paso entre el hormigón gris (perenne hormigón gris, eterno y sempiterno gris hormigón), gris urbano y anónimo de los muros de la estación.
Hay un ambiente apátrida, nadie es de ningún sitio, entre maletas y buscando su autobús, moros, gitanos, blancos, negros. Mestizaje.
Se intenta una huída. Ya se tiene el billete en la mano; entre códigos de referencia, número de butaca y sección de no fumadores, aparece el destino. Aqui siempre se sabe con certeza dónde se llega. Dos puntos perfectamente situables en el mapa. ¿Mapa?, que es un mapa sino un convencionalismo humano para saber que podemos ir de un sitio a otro, situarnos en el espacio: saber que existimos en algo concreto, en algún lugar.
El autobús es el transporte de las clases populares, aviones y barcos quedan para los burgueses. Son muy sofisticados, tecnificados. El autobús tiene aquel sabor añejo de España cañí, de emigración, ida a quintas, salida de provincias para estudiar. Huida en el paisaje.
Sentado en el andén espera a que llegue el autobús que, más tarde (tiene su salida prevista a las seis), le llevará a su destino. Mente en blanco. ¿Es posible no pensar?; eso parece. Solo una canción, como siempre, retoza, juguetona y se mece entre sus recuerdos e ideas. Está tranquilo.
Alguien se acerca, no levanta la cabeza, es lo cierto y él lo sabe, que va a pedirle dinero. Pone cara de no entender y fácilmente, casi imperceptiblemente se desliza la mentira a sus labios: "no, lo siento, no llevo nada". Ve alejarse al sujeto en busca de otro incauto que en el andén le de algo para no se sabe qué. Él miente, yo miento. Labios sinceros también pueden mentir: se llama reserva mental o simulación parcial.
El abandono de un sitio produce una sensación de fracaso, ¿huida hacia adelante?. Un mundo que se va, algo que se acaba, algo que empieza, metempsicosis, el círculo, tésis, antitésis, síntesis.
Es la hora. El autobús abre sus puertas, lo engulle todo maletas y personas. Cosquilleo en el estómago, toca todos los botoncitos, gira la rueda del aire acondicionado, cree controlarlo todo, pero todo funcionará cuando le dé la real gana. Humo. Puesta en marcha del motor, cosquilleo en los pies. Inicio del inicio.
Todos los asientos están ocupados: la familio con el niño, el temporero que va a la recogida del tomate, la mujer, la mujer que sola (aún no se por qué) vuelve de vacaciones, el miserable que por vida tiene un viaje, aquel niño con los auriculares, el viejo que siempre se baja antes de llegar al destino final y que habla al conductor. ¿Lo ves? El aire, la radio, la tele funcionan cuando uno menos lo espera. Estúpido video sobre las bondades del autobús que no es en el que se va montado. Se sale lenta,cansinamente de la estación, de las calles, de la ciudad. Esta queda abajo, se otean varios puentes sobre el río.
Autovía, ritmo constante, empieza la monotonía. El paisaje no es monótono: casas, casuchas, pueblos, vidas de gente, de paso. Pronto se olvidan. De repente, la llanura inmensa, verde, marrón. Un tren nos adelanta paralelo.
La lluvia comienza a caer y a golpear los cristales, es fuerte, tormenta de primavera.
Al llegar y poner un pie en otro andén, ya no recuerda nada de lo que le trajo aquí, el por qué dejo todo atrás. Toma aire profundamente y comienza a caminar hacia la salida.
24 noviembre 2005
El sombrero de copa
Y un día se cansó de estar encerrado en su brillante caracola, se cansó de no poder cantar, y soñar realidades ajenas. Cambió la caracola por un paraguas de colores y un sombrero de copa y se lanzó a los caminos. Los sentimientos eran los mismos pero cambiaron de ubicación en el corazón. Al salir de la caracola le dolieron un poco los ojos de la luz, pero abierto el paraguas de colores, ya nada podía pasarle; pasaron las tormentas, llegó a gustarle su reflejo en los charcos y las mil tierras que descubrió. Destilaba almirabada prosa de enamorado, mezclaba versos y adornaba letras; se volvió dulce su mirada, tímida su sonrisa y supo por fin lo que es ser besado de verdad.
21 noviembre 2005
20-N.....de hace 30 años,¿sigo desubicado?
Hoy todo sigue igual,nublado como ayer tarde,la gente ubicada posicionalmente en dos bandos,madridistas y barcelonistas.Además ayer,20-N se ubicaron en falangistas,franquistas,demás grupos de ultraderecha y el resto que pasaba.La verdad es que pienso que estoy desubicado,no me gusta el fútbol y del dictador,en fin para que opinar del dictador,que ya está treinta años criando malvas.Por cierto que el 20-N de hacer treinta años,yo estaba empezando a pasear por estos mundos (tenía unos meses);somos los del año 75 la primera generación de la democracia.Creo que somos una buena añada,la primera de la Constitución.¿Dónde estabas tú?
17 noviembre 2005
Manifiesto del Hombre Corriente
Señoras y señores políticos, dirigentes y líderes todos, soy el hombre corriente, aquel al que dirigen todos sus discursos, toda la retahíla de mentiras que inventan para algún otro que no soy yo. Hoy me he levantado y he caído en la cuenta de que soy la pieza más importante del engranaje, el que hace que funcionen las cosas, que lleguen a tiempo a su sitio, que estén donde deban estar, el que soluciona los problemas. Soy aquel que se emociona y es capaz de reir hasta llorar y de llorar hasta sonreir; aquel al que lo único que enternece es un niño. Soy ese que es capaz de hacer metafísica, de hablar del ser y el tiempo, y también de perderse en banales divertimentos, ir de compras, leer un comic, pasear por alamedas y paseos que hace tiempo que olvidaron que existen. Soy el que lee poesía (gracias Tana), el que busca y encuentra. Soy solidario, no invado naciones, las muevo con la fuerza de mis brazos, con mis letras, lucho a diario con espadas de tinta y escudos de papel. Soy ese que silba por la calle y sonríe al saludar.
Soy, en fin ese que se ha levantado una mañana, como todas las de todas las vidas y ha sabido, tenido conciencia de sí mismo, como tú, como los demás.
Soy, en fin ese que se ha levantado una mañana, como todas las de todas las vidas y ha sabido, tenido conciencia de sí mismo, como tú, como los demás.
14 noviembre 2005
De libros, puntos rojos y pensamientos silbados
La verdad es que me había prometido no comprar más libros hasta que no terminara todo lo que ya tengo acumulado, pero no he podido evitarlo. Al salir un rato a la calle ahí estaban, mirándome desde el kiosko. He mercado dos libros más de historia de España. Son gordos, encuadernados en rústica. Ya calentaba el sol un poco el vaho brumoso mañanero.
Por la tarde al salir he dejado que mis pies me guien hacia donde quieran, no interviene la cabeza. He llegado a la vieja alameda que tanto me gusta. Paseo por el centro, por entre los plataneros que ya han dejado caer sus hojas en medio del temporal. Al fondo he visto casetas. Conforme me voy acercando vislumbro gente asomada...asomada a páginas, es la feria del libro viejo y de ocasión. Tiene el sabor añejo de las ciudades de provincias. Empiezo por el final del paseo, ojeo los libros, hojeo algunos de ellos. Los hay de todos los tamaños y formas, de todos los autores y en muchos idiomas. Miles y miles de historias, de letras y de pensamientos de mucha gente. Un pequeño rincón de libertad de ideas que vuelan y te rodean por las casetas, en muchos otros sitios de la ciudad no se respira tan amplio. Pienso en los escritores famosos que allí hay; pienso en los escritores no tan famosos, en libros buenos, en unos no tan buenos....es un pequeño microcosmos. No he comprado nada pero tengo que volver. Me llaman la atención los viejos manuales de agricultura, de buenos modales, de urbanidad para niñas, al estilo antiguo y con su letra.
Me vuelven a la realidad los enormes puntos rojos de las medias de una niña que ha tropezado conmigo y el pensamiento dulce de una canción de Marlango.
Vuelvo a lo mío. Hace frío. Por fin. Huele a castaña asada y me encuentro silbando entre la gente el himno de Riego.
10 noviembre 2005
Tintineos
He demorado mis pasos, camino más lento por las callejuelas de la ciudad vieja. Oigo como resuena tras de mi el eco que deja el último paso de mis zapatos en las paredes, en el suelo y como sube por las fachadas hasta escaparse hacia el plúmbeo cielo de hoy. Huele a tierra mojada. Es olor nuevo de otoño al que todavia no estoy acostumbrado. Ha llovido en la ciudad, y esta se inunda de espejos en el gris asfalto. Las luces titilan en esos efímeros lagos urbanos.
Súbitamente, comienza a moverse el teatrillo vital de la calle por la que transito. La gente corre, se apresura, en orquestado preludio un trueno ha mandado callar el bullicio urbano y ha comenzado el tintineo de Cascabel del agua sobre las calles, los coches y las cabezas de la gente; esas cabezas que piensan en la cena de los niños, el próximo examen, la cita a la que llegan tarde...miles de pensamientos que se escapan y que se mojan con el elemento líquido.
Hoy ha llovido en la ciudad donde vivo y de donde vengo. He silbado y sonreido. Al mal tiempo buena cara. De todos modos también había terminado mi trabajo de un jueves cualquiera
09 noviembre 2005
De bohemia no ando sobrado
La verdad es que cada vez que voy a Madrid intento pasar por los lugares transitados por Valle Inclán, tomar un cafetito en el café Gijón y sus literarias maderas. Una vez me dijeron que para escribir bien hay que sufrir, no se puede escribir bien desde la acomodada posición de pequeño burgués que tenemos todos; que si la vida no es perra con uno, uno no puede esculpir buenas letras. No opino que haya de ser así. Creo más bien en las tertulias en viejos cafés, en fijarse en aquello que escriben los contemporáneos a uno, incluso si me apuran en fumar en pipa, en las volutas del humo de un veguero o de una pipa y en mucho café; creo en horas y horas de lectura y conversaciones amenas con la gente.
De bohemia quizás no ando sobrado, o quizás es que la bohemia ha cambiado o que he cambiado yo. Quizás poco a poco pueda uno ir mejorando su estilo, la forma que da a las letras de su vida.
De todos modos, leo muy buenas cosas por ahí, que lo sepan.
De bohemia quizás no ando sobrado, o quizás es que la bohemia ha cambiado o que he cambiado yo. Quizás poco a poco pueda uno ir mejorando su estilo, la forma que da a las letras de su vida.
De todos modos, leo muy buenas cosas por ahí, que lo sepan.
07 noviembre 2005
Por hoy me doy mus
Por hoy me doy mus,no voy a comentar nada del Estatut, ni de la Infanta Leonor, ni de los temas de actualidad que tanto preocupan a los españolitos de a pie, nada de boicots, ni de los boicots de los boicots. Como digo, me doy mus. Estoy asomado a la ventana de mi casa, perdidos los pensamientos en vagas ensoñaciones, perdida la mirada viendo a lo lejos las luces de uno de los edificios más altos de la ciudad, la Torre Godoy que se divisa desde casi todos los puntos de la ciudad. Pronto dejaré de verlo, la especulación urbanística va a construir justo enfrente en la trayectoria del horizonte un edificio de unas diez plantas donde antes había un concesionario de coches. Ante quedábamos todos en la Renault, era nuestro punto de partida vital para ir a todos sitios. Ahora va a ser hormigón armado y celdillas de colmena para abejas y quizás zánganos.
En fin, caigo de nuevo en la realidad de mi cansancio de lunes; para ser lunes no ha estado mal, por hoy ya basta, me doy mus.
05 noviembre 2005
Collage
Este fin de semana he dejado aparcadas las maletas de Fragel viajero. Me quedo en casita, improductivo. Esta mañana, justo al despertar retomé un capítulo del libro que estoy leyendo y que anoche fue derrotado por el sueño. Después he visto todos los libros que ya empiezan de nuevo a apilarse horizontalmente en mi cuarto, en mi biblioteca. Una botella de vino de reserva de uno de mis últimos viajes por las Españas; y veo el corcho que me compré en mi época de estudiante para recordatorios. Ahora es una amalgama de algunas de las cosas que me han pasado estos últimos tiempos. Forma un extraño conjunto, forma un complejo collage. Hay unas fotos de mi sobrina sonriéndome constantemente, pequeña, preciosa, como es. Unas postales de Estocolmo donde estuve este verano. Un par de ositos de peluche pequeños colgados que me regaló no se quien. También hay un marcapáginas de Van Gogh comprado en el Thyssen y que creo que está allí desde el principio de los tiempos. Un viejo sol azul con hierritos que suenan al abrir la ventana y tratar de atrapar todos los vientos del mundo. Finalmente tengo una foto de un cuadro de Modigliani ( que me encanta) y que tomó Ana sin que yo me percatara en un museo de Copenhague; y dos lazos, uno rojo de solidaridad con los enfermos de sida que luzco cuando puedo y otro negro que me puse el 12-M en la manifestación y que me recuerda todo lo que lloré aquellos días.
He ordenado estos objetos, llevaba tiempo sin caer en la cuenta de que estaban allí. Son como una postal que te recuerdan, cuando paras, donde estás y un poco lo que eres, las influencias que recibes del entorno.
Sábado por la mañana de indolencia.
03 noviembre 2005
Por ser el primero en algo....hoy soy Navidad
Me he levantado ensoñiscado, viendo los viejos árboles de la avenida desnudos de ramas y hojas, fuera hace frío, casi cae agua nieve. Se apresura la gente con las solapas de los abrigos subidas. Se han encendido las luces que adornan el consumismo. Ha ya tiempo que sacaron las castañeras su dulce y tostado manjar asado. Ya se ilusionan los niños y sonríen los cristianos por el nacimiento de su Dios (es bonita la metáfora).
Hoy soy Navidad, aunque quede más de un mes. La celebro y la comparto antes que el Corte Inglés nos diga que ha llegado, antes de que salga el calvo anunciando la lotería y que en los sitios hayan puesto en los escaparates los adornos y dulces de la temporada, en fin, antes de que desaparezca la religiosidad del pensamiento de los humanos y únicamente pensemos en pavos, uvas y engordar con las pantagruélicas pitanzas que tenemos. Empiezo a ponerme nervioso como un niño en la noche de Reyes (por cierto lo de Santa Claus es invento americano y ahora en España de padres separados), porque yo es para lo único que soy monárquico casi, adalid de Los Reyes Magos (una historia preciosa simplemente para regalar y querer a alguien).
Hoy me apetece acercarme a tu chimenea y acurrucarme viendo el fuego al son de dulces melodías de amor y soñar.
Vale.La Calzada de Oropesa
He estado de escapada por el puente de todos los Santos. Fuí a un pueblo de 634 habitantes que se llama La Calzada de Oropesa. Está en Toledo, cerca del límite con Extremadura. Es encrucijada de caminos porque también queda cerca de Ávila. A todos los efectos es el pueblo de mi amiga Rocío porque en ella tiene ancestros. La casa a la que vamos está decorada con muebles antiguos, con elementos rústicos, suelo de barro, vigas de madera, hay un viejo salón, un viejo piano que ya apenas afina. Tiene un patio empedrado limitado por limoneros. Todo invita al reposo. Le digo a Ana que también ahí me podría retirar para escribir la gran novela que todo escritor merece en su vida.
En el pueblo hay bastantes cosas para visitar, una iglesia que quiso ser colegiata, un convento y casas viejas, con su año marcado en la puerta recordando viejos esplendores.
La verdad es que cada vez respeto más la vida de los pueblos, de sus gentes, sus costumbres y su costumbrismo, su sencillez, transparencia. ¿Estaré dejando de ser urbanita?.
De este largo fin de semana he sacado muchas cosas: un estado normal de tranquilidad, cuatro días sin móvil, el reconocimiento de que no tengo o no conozco una densa historia familiar como puedan serlo otras y haber viajado un poco hacia el pasado de una España vieja, romántica (viejas tarjetas de visita, bordados, maletas, una primera edición del Castán Tobeñas...); he metido un poco la cabeza en el túnel del tiempo. Muchos más pensamientos me rondan por la cabeza, conclusiones que quizás en alguna otra postal cuente.
Una principal, cada día quiero un poquito más a Ana.
28 octubre 2005
Por los santos
Recorro el mercado tradicional de San Pedro donde los comerciantes por Los Santos muestran todo tipo de manjares y pitanzas. Siento que con los huesos de santo nos endulzan la muerte. Es algo propio de españoles, quizás, cantar (o endulzar en este caso) las cosas que no nos gustan. Hay puestos con arrope, miel recien obtenida de miles de flores, romeros, tomillos; hay huesos de santo y otro tipo de dulces, moscatel, pan de higo... En el puesto del fondo se adivinan algunos dulces navideños, queda mes y medio (menos para ese chafa-temporadas que es el Corte Inglés, que todo lo adelanta). Bajan los fríos del norte por fin y la gente empieza a sacar esas prendas en las que se va calentito. Huele también a castañas asadas.
Me gusta la fecha de los Santos y creo que más por lo tradicional que por lo que en sí significa. Lucho contra el Halloween americano; ¡si nosotros ya celebrábamos esto antes de la existencia de los EE.UU.!.
Tiene algo mágico la palabra camposanto, esos blancos de Galicia frente al mar; esos pequeños y perdidos a las afueras de los pueblos castellanos, sobrios; los barrocos mediterráneos...hace poco circunstancia me obligó a pasar por uno...
Tiene algo mágico esa tradición fantasmal de las ánimas, que salen, hacen sonar cadenas, tablillas de San Lázaro y si alguien se topa con la Santa Compaña y toma un cirio entre sus manos queda para siempre atrapado por ella.
Termina el mes de octubre, que es feo, largo y variable, como un mal caracter o un clima tropical; yo lo quitaría del calendario, no tiene nada. También marzo podría o debería correr la misma suerte. ¡Plof! por arte de birlibirloque desaparecidos del calendario. ¿Imaginan?
Tiene algo mágico la palabra camposanto, esos blancos de Galicia frente al mar; esos pequeños y perdidos a las afueras de los pueblos castellanos, sobrios; los barrocos mediterráneos...hace poco circunstancia me obligó a pasar por uno...
Tiene algo mágico esa tradición fantasmal de las ánimas, que salen, hacen sonar cadenas, tablillas de San Lázaro y si alguien se topa con la Santa Compaña y toma un cirio entre sus manos queda para siempre atrapado por ella.
Termina el mes de octubre, que es feo, largo y variable, como un mal caracter o un clima tropical; yo lo quitaría del calendario, no tiene nada. También marzo podría o debería correr la misma suerte. ¡Plof! por arte de birlibirloque desaparecidos del calendario. ¿Imaginan?
En fin, recen los que crean, coman huesos de santo y disfruten los que no y, sobre todo recuerden, que es una de las cosas que hace del hombre algo un poco humano.
26 octubre 2005
Tiempo de mercantilismo III y fin (vidas ajenas II)
En noviembre no lo ví, para todos los Santos ya no estaba.
La cosa había sido rápida, casi fulminante.
Pero, por algún sitio debe haber un pequeño engranaje que nos haga humanos, dignos. Sin nadie que se hiciese cargo de él, el expediente de acogimiento para su posterior ingreso en una residencia de ancianos ante los servicios sociales fue un tramite fácil,. Una solicitud, requisitos acreditados, papeles, gestiones burocráticas… han terminado en el más grandioso y sencillo gesto de felicidad al comer ha mediados de noviembre, un consomé.
Viste de chándal, sigue llevando su pelo fosco y de punta que deja traslucir la piel de la cabeza. Su pie se ha visto reducido a un calzado del cuarenta y sus muletas son de aleación de acero…¡¡ligerísimas!!
Todos los días, antes de comer, dicen que reza, alguna vez lo he visto. Un colega suyo dice que bisbisea, a veces, “dignidad, hombre, dignidad".
La cosa había sido rápida, casi fulminante.
Pero, por algún sitio debe haber un pequeño engranaje que nos haga humanos, dignos. Sin nadie que se hiciese cargo de él, el expediente de acogimiento para su posterior ingreso en una residencia de ancianos ante los servicios sociales fue un tramite fácil,. Una solicitud, requisitos acreditados, papeles, gestiones burocráticas… han terminado en el más grandioso y sencillo gesto de felicidad al comer ha mediados de noviembre, un consomé.
Viste de chándal, sigue llevando su pelo fosco y de punta que deja traslucir la piel de la cabeza. Su pie se ha visto reducido a un calzado del cuarenta y sus muletas son de aleación de acero…¡¡ligerísimas!!
Todos los días, antes de comer, dicen que reza, alguna vez lo he visto. Un colega suyo dice que bisbisea, a veces, “dignidad, hombre, dignidad".
Tiempo de mercantilismo II (Vidas ajenas II)
Desde la atalaya que le dan sus muletas de madera, ve pasar filosóficamente el mundo, y el tiempo. Sí, yo creo que debe ser filósofo, tiene su silencio y su quietud.
Súbitamente ha retumbado una moneda en la vasija de plástico que sostiene en la mano. A él apenas le dan limosna, además cuando lo hacen suelen ser monedas de esas sucias, de esas de cobre. Una vez vio unas parecidas, eran chelines, las había traído un amigo suyo que había estado trabajando de camarero en Inglaterra; ¿Qué habrá sido de él? No sabe y, es más, al ratito se le ha olvidado hasta que tiene amigos.
El ruido de la moneda al chocar con el plástico le ha despertado de su ensimismamiento. Agradece la consideración del anónimo apresurado con una ligera inclinación de la cabeza, se lleva la mano un poco más abajo de la garganta y fuerza la mueca hasta que todas sus arrugas simulan el esbozo de una sonrisa. Es siempre el mismo ritual cuando cae ese metálico goteo.
Le he dado un euro.Cuando ha insinuado la sonrisa, le he visto cara de niño, de pillo, de esos que hacían las trastadas en el pueblo, niños de post-guerra, de pantaloncito corto y calcetín al tobillo, de aquellos que tiraban piedras al río, pescaban en él y de aquellos que probaron un filete por primera vez a los diecinueve años. Niño de pillerías, estraperlo y joven de “me gano la vida con lo que puedo, con lo que va saliendo”. Ha sido camarero, ha recogido limones y ha despachado en una tienducha de ultramarinos. Eso, hasta que le toco hacer la mili, en la marina, en El Ferrol del Caudillo, y partió del pueblo, y ya fue todo un continuo deambular.
Ahora vuelve a dejar sus pensamientos. Lo peor de todo es la soledad entre tanta gente, con tanto tiempo. Lo peor es el tiempo para pensar; en la ancianidad sobra el tiempo, sobra pasado y falta presente. Pensar es un mal vicio.
Otra sonrisa de tierno agradecimiento. Veinte céntimos.Pelea cada céntimo en silencio, sin carteles, sin estampitas de vírgenes o santos de reclamo, sin marketing, él es su circunstancia…¡¡y las pensiones están aseguradas!!
A veces da la impresión de que es él lo único autentico del acontecer de la calle, lo único real entre tanta fachada de cartón piedra, entre tanta gente preocupada por problemas que, en fondo, si lo piensan, no les importan lo mas mínimo. Es como si dijera “señores, yo estoy aquí, porque España es así”.
Alguna vez me he visto o imaginado en mi vejez pidiendo en la calle. Me ha parecido repugnante. “Antes de llegar a viejo y verme en la calle, me pego un tiro”, dicen algunos muy dignos, pero luego no se atreven.
Lo suyo es toda una vida para ahora verse así. De modo parecido piensan algunas beatas.
Otros pasan a su lado y, sencillamente piensan que alguien habrá explotándolo, “por eso no le doy limosna”.
Quizás son simples excusas, la gente pasa, lo mira y no lo ve. Recuerda durante cinco segundos al laringectomizado de una gran vía.
Conserva su silente dignidad, porque cuando joven, pensaba casarse, tener una casita y, quien sabe si, esa bendición de Dios que son los hijos; tenia más o menos planificada su vida…pero las circunstancias, la libertad, el error y…¡¡bah!! esas cosas, la liebre salta donde uno menos lo espera.
Pedir limosna es también un trabajo, de ocho horas, mal remunerado. Como en lo laboral debería estar prohibido pedir con más de sesenta y cinco años.
Y así pasan los días, los meses hasta que algún día pasemos y el laringectomizado se nos quede dormido frente a la caja de ahorros. Es un Ecce Homo.
Tiempo de mercantilismo I (vidas ajenas II)
Era el tiempo del mercantilismo, el tiempo en el que la economía era dirigida por una no tan invisible mano.
Ya se sabe lo que dicen los comunistas “las grandes corporaciones son las que manejan el cotarro”. Ya se sabe lo que dicen los liberales “estos rojos lanzapalos y tragafuegos antiglobalización viven sin principios, si lo hacemos por su bien…laissez faire, laissez passer”.
Era el tiempo en el que ya habían caído varios onces de septiembre; ya lo dice el refrán “torres mas altas han caído”. Llevábamos ganadas o perdidas varias guerras contra el terrorismo y ya había soldados americanos en las tres cuartas partes de los países del globo.
Era el tiempo, en fin, en el que la libertad era tener un Daewoo Kalos azul y dinero para echarle gasolina.Pongamos que estamos en una ciudad cualquiera, en una gran vía, no tan grande como para merecer ese nombre. Ajetreo, bullicio, murmullos de gente, cláxones de coche… contaminación, asfalto, grises edificios, gente gris, cara de septiembre…mal mes, vuelta al trabajo, quizás rompes con la pareja.
No hay en esta ciudad una isla de quietud, apenas si hay color. Y eso que es una ciudad luminosa.Y, entre tanto guirigay, ha aparecido enfrente de la fachada de una caja de ahorros, su triste figura. No está justo delante porque es este un sitio muy disputado por dos pordioseros de esos que el sistema deja arrumbados en sus esquinas. Él no está ya para disputas.
Otras veces, se sienta en unos escalones de entrada a otro gran y marmóreo edificio. O delante del centro comercial. En todo caso es una mácula en las aceras del consumismo.En estos tres sitios aparece, quizás es un quijote moderno, aunque solo sea porque lucha por sobrevivir, en el fondo un poco como todos, ¿no?
Viste una raída rebeca negra, una camisa sacada de alguna bolsa de ropa vieja parroquial y viejo pantalón de algodón. Sea la época que sea, invierno o verano.Lleva una zapatilla de andar por casa. El otro pie lo calza un zapato negro ortopédico, antiguo, de cuando no había otra solución terapéutica mejor, ni más barata; está desgastado, hinchado, a punto de estallar, guarda un pie roto, viejo…cuando uno es anciano se le junta todo, todo son achaques.
La gente se apresura a su lado en un frenético quehacer, y mira, se horroriza de ver un agujero que le señala la mitad de la garganta, y olvida. Nadie sabe, fue una operación, de cuando joven, tuvo cáncer, en el centro de la laringe. La verdad es que ni los médicos creían que pudiera superarlo, pero se lo extirparon, no se reprodujo y nada más que dejo un perenne silencio. La verdad es que superado eso, uno se cree casi en disposición de retar a Dios.
25 octubre 2005
Sombras Chinescas (vidas ajenas I)
La pueden situar en la España negra de preguerra, en la China Imperial pre-comunista, en la triste cabaña del misionero en África...En la actualidad, hace un año, hace medio siglo...
En cuanto oyó el primer tableteo de ametralladora y la primera explosión, dejó caer una lágrima por la mejilla; sabía que había acabado su sueño de educador, de farandulista, de creador de sueños. Comienza a recordar las caras sucias de los niños pobres, las tiernas sonrisas desdentadas a las que ahora van a negar su infancia y su pureza. Él únicamente se dedicaba a alegrarles la vida un ratito haciendo juegos malabares, bromas y su gran número, las sombras chinescas. Las hacía en la pared y frente a una luz ténue que le daba un pequeño motor de gasoil que llevaba. Había perros que ladraban como los de verdad, gatos y ahora había llegado a conseguir realizar los más maravillosos animales y asombrosas formas...total quizás, para no poder mostrarlos a nadie nunca más...se habían perdido los niños y la inocencia...metió la cara entre sus manos y esperó a que llegaran...
Puede ser un misionero en África, un profesor de las misiones educativas, un viejo maestro chino, cualquier cosa que quiera, a la espera de un público, infantil e inocente, que le haga recuperar su ilusión...
Puede ser un misionero en África, un profesor de las misiones educativas, un viejo maestro chino, cualquier cosa que quiera, a la espera de un público, infantil e inocente, que le haga recuperar su ilusión...
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Octubre 2.005,
Vidas Ajenas
21 octubre 2005
Viernes, otra vez
Leí por ahí (nenufarismos) algo que decía "Inventario, yo soy toda orquesta" y me gustó la idéa del resumen, del mirar hacia dentro, parar y echar la vista atrás. Pues bien, viernes, resumo la semana. Semanas de peces, en las peceras que tenemos ahora por despachos. Trabajo. Cafés. Velocidad y estruendosos ruidos de los atascos, de la gente, es la vida urbanita que fluye a pesar de todo. Lo de fluir me hace gracia, es un término muy suave, calmo, para lo anguloso de la situación a la que se refiere.
Por cierto que ya tenemos las primeras naranjas y limones; esta semana me he empapado del profundo aroma que desprenden, he colocado unas hojas en un bote de cerámica que tengo sobre mi mesa de estudio. Y también he olfateado las primeras castañeras en la ciudad, aunque aquí no "pegue" por la temperatura que aún hace. Las he encontrado y me he comprado un cartucho lleno y las he disfrutado, calientes y jugetonas entre mis dedos, sabrosas desprendidas de su piel tostada.
Idas y vueltas a mi pecera. Escucho música clásica en la calle, un señor que canta como Tracy Chapman y una exposición de cuadros en una de las plazas paseables de la ciudad. La música clásica me ha hecho emocionarme, me rozó el alma por un segundo con sus suaves dedos blancos.
Gente indiferente con cara de lunes aún que habla por el móvil de temas transcendentales para la humanidad y juegan a que les importan los problemas de los demás.
Me parece que más cambia el mundo con el fluir (esta vez sí) de la música del trío de cuerda que llena los aires otoñales de esta ciudad.
Idas y vueltas a mi pecera. Escucho música clásica en la calle, un señor que canta como Tracy Chapman y una exposición de cuadros en una de las plazas paseables de la ciudad. La música clásica me ha hecho emocionarme, me rozó el alma por un segundo con sus suaves dedos blancos.
Gente indiferente con cara de lunes aún que habla por el móvil de temas transcendentales para la humanidad y juegan a que les importan los problemas de los demás.
Me parece que más cambia el mundo con el fluir (esta vez sí) de la música del trío de cuerda que llena los aires otoñales de esta ciudad.
20 octubre 2005
Showtime
Al llegar a su casa lo primero que hizo fue tirar la chaqueta encima de una silla de cualquier manera y se deshizo el nudo de la corbata. Se ha dirigido a la cocina para ver qué va a poder cenar. Abre el frigorífico y no aparece nada a primera vista, creo que las moscas podrían patinar dentro de él. Aún a medio desvestir se ha dirigido de nuevo a la sala de estar y ha encendido la televisión. Acabaron las noticias, las tragedias del mundo, los cotilleos políticos del día. Un corte anuncia un nuevo espacio para esas anodinas horas de la cena, se acabó el aburrimiento...Sale un señor encorbatado a la puerta de lo que parece ser una prisión. Él se ha dirigido a la cocina de nuevo a la caza de algo para cenar. Atisba todo lo necesario para hacer una hamburguesa y, sin dejar de mirar la caja tonta, va colocando cuidadosamente cada elemento en su sitio. Lechuga, tomate...Efectivamente se encuentran en un penal. Es una retransmisión en directo, pero, ¿de qué?. Hay cámaras por los pasillos del establecimiento, hay una sala y hay un sacerdote. Una silla. La incredulidad se apodera poco a poco de su ser. Ha metido la hamburguesa rebosante en el microondas. Mira el tiempo del reloj y aquello se ha puesto a girar. Se trata de una ejecución, en directo. La sociedad, suprema jueza y hacedora de todo, condena a un sujeto por asesinar a una pareja en un coche, herir a un policía y a un taquillero de un cine. Dos fornidos guardias se han encargado de ataviar y llevar a cabo el macabro ritual. Tiembla el reo. Está encapuchado. Justo a su lado van a accionar el mecanismo...tres, dos, uno y.....en ese momento suena la campanilla del microondas...corre veloz a la cocina y cuando vuelve ya aparece de nuevo el sujeto encorbatado en la puerta de la prisión.
Sonrie justiciero, mira su hamburguesa humeante y le da un gran bocado...je,je, como a tí (piensa)
17 octubre 2005
Fachadas
Los árboles de la avenida se han despojado de su verde capa, de sus ramas, de todo aquello que les daba la sávia en el verano y nos daba sombra. Los afanados operarios cortaron y podaban las ramas protectoras. El paisaje ya es invierno. Ya se ve toda la avenida. Se vislumbran las fachadas que, ocultas, discretas, muestran ahora todas sus formas, todo su collage de materiales, el ladrillo rojo, la china amarilla, el monocapa beige....
Las veo en el paseo hacia mi rutina, me parecen desnudas sin el follaje que las cubría delante; me parecen indispuestas masas de materiales, colmenas semihabitables. Lo de vivir unos encima de otros es antinatural, esos bloques imposibles, esa "propiedad horizontal", esos vecinos entre cotillas controladores y anónimos personajes de todas las historias imaginables. Antes nada más que había casas bajas, de dos plantas...
Ya sin sombra, me dispongo a subirme el cuello del abrigo para un invierno de viento y frío, espero.
Ya sin sombra, me dispongo a subirme el cuello del abrigo para un invierno de viento y frío, espero.
12 octubre 2005
El abuelo tomate
Paseaba en derredor de la laguna dibujando otoños como llevaba haciendo desde hacía ochenta años, va con su bastón de castaño y su mono sucio azul de trabajo.
Él aún no había nacido cuando llegaron de todos los países, Portugal, Castilla La Vieja y Madrid(dice) para realizar la obra del canal por el que se pudiera bajar la madera para transportarla por el río hasta la capital. La verdad es que hacía falta, porque más abajo el río tiene unos tormos por los que es imposible que pasaran los troncos para abajo.
Llegaron los ingenieros con sus elegantes coches, con sus bonitos trajes y sombreros, con sus señoras. La verdad es que el pueblo creció bastante durante aquella época. Y claro, llegados los señoritos, eran tales las fiestas y las juergas que tenían que tuvieron que establecer en el pueblo un cuartel de la guardia civil, de los de tricornio, capa y máuser.
A él se lo contaba su abuelo, dice que tuvo que ser hace más de noventa años, pues era los que él tenía ahora, y el canal ya estaba hecho cuando nació. A su abuelo en el pueblo lo llamaban el "abuelo tomate", por ser ese el color habitual que dibujaba su cara. Recuerda que lo mandaba a la bodega a comprar media de vino, ni un cuartillo, ni nada por el estilo, ¡media de vino!, él no había comprado nunca eso. Se sacaba el dinero de los calzoncillos largos y se lo entregaba al chaval. Después supo que media de vino se correspondía con un litro. Y se lo bebía casi de un trago.
Su abuelo Zacarías, el "abuelo tomate", fue el que inauguró la saga de “los tomates”, se casó con una chica de la capital, muy rica y marchó allí con ella. Siguieron teniendo la casa en el pueblo pero cada vez vinieron menos hasta que al final la malvendieron hará unos diez años.
Todavía sigue habiendo “tomates” en la capital, primos e hijos de aquel primero que llegó a Cuenca hace casi, casi, ¡uy, ya no sé cuánto!, todos se dedicaban a la madera, todos continuaron siendo ricos, menos él que no era “tomate”, que se quedó en el pueblo y que ahora vivía de la pensión que le daba el estado y de pasear otoños al atardecer, como antes con su abuelo.
Él aún no había nacido cuando llegaron de todos los países, Portugal, Castilla La Vieja y Madrid(dice) para realizar la obra del canal por el que se pudiera bajar la madera para transportarla por el río hasta la capital. La verdad es que hacía falta, porque más abajo el río tiene unos tormos por los que es imposible que pasaran los troncos para abajo.
Llegaron los ingenieros con sus elegantes coches, con sus bonitos trajes y sombreros, con sus señoras. La verdad es que el pueblo creció bastante durante aquella época. Y claro, llegados los señoritos, eran tales las fiestas y las juergas que tenían que tuvieron que establecer en el pueblo un cuartel de la guardia civil, de los de tricornio, capa y máuser.
A él se lo contaba su abuelo, dice que tuvo que ser hace más de noventa años, pues era los que él tenía ahora, y el canal ya estaba hecho cuando nació. A su abuelo en el pueblo lo llamaban el "abuelo tomate", por ser ese el color habitual que dibujaba su cara. Recuerda que lo mandaba a la bodega a comprar media de vino, ni un cuartillo, ni nada por el estilo, ¡media de vino!, él no había comprado nunca eso. Se sacaba el dinero de los calzoncillos largos y se lo entregaba al chaval. Después supo que media de vino se correspondía con un litro. Y se lo bebía casi de un trago.
Su abuelo Zacarías, el "abuelo tomate", fue el que inauguró la saga de “los tomates”, se casó con una chica de la capital, muy rica y marchó allí con ella. Siguieron teniendo la casa en el pueblo pero cada vez vinieron menos hasta que al final la malvendieron hará unos diez años.
Todavía sigue habiendo “tomates” en la capital, primos e hijos de aquel primero que llegó a Cuenca hace casi, casi, ¡uy, ya no sé cuánto!, todos se dedicaban a la madera, todos continuaron siendo ricos, menos él que no era “tomate”, que se quedó en el pueblo y que ahora vivía de la pensión que le daba el estado y de pasear otoños al atardecer, como antes con su abuelo.
07 octubre 2005
Con flores a...
Ahora vienes con rosas a cortejarme. Le veo aparecer como siempre con su macuto colgado al hombro (creo que es nuevo porque ese no se lo he visto nunca, este es rojo y gris el otro...¡opss ya no recuerdo!!). El brazo izquierdo lo llevaba escondido tras la espalda como un niño que ha hecho algo malo y trata de ocultarlo. Al abrir la puerta sonrie, lleva la barba de dos días, pero no le da un aspecto desliñado. No he logrado hablar ni una palabra cuando me ha besado en los labios, dos, tres, cuatro...no calculo las eternidades que pueda durar un beso. Yo también le sonrio. Me ha dado un ramo de rosas.Ha pasado directamente a la habitación a dejar el macuto, ese que ha pasado a formar parte de su vida. Me cuenta que antes tardaba mucho tiempo en hacerlo, en meter la ropa, en saber que iba a ponerse; " pero si eres un tío...". Ahora ya sabe lo que ha de llevar, aunque siempre lleva más ropa que yo. La casa tiene una luz melocotón a esas horas de la mañana. Pasa al sofá. Lo observo aunque a él no termina de gustarle y no lo entiendo porque él sí que me mira constantemente, como un búho. Me ha vuelto a sonreir. Me he acercado a donde está sentado. Me mira y mira la casa. Su actitud es de espera. Hay algo que lee en mi mirada pero no acierta exactamente. Reconozco que las mujeres somos a veces algo intrincadas para el canino pensamiento de un hombre. Este puede ser fiel, leal, juguetón, tierno, pero a veces, mira, hace como que entiende pero no actúa.
Vuela hasta su mejilla un beso, se desgranan muchos más, caen como bombas en puntos estratégicamente señalados. Hay susurros. Me aparto un poco, le vuelvo a mirar. Ha sacado la bandera blanca. Desconocía que tuviera tanto poder. Ha tomado mis brazos, mueve las manos, besa con apasionamiento. Poco a poco van destilándose ricos elixires, del mágico alambique caen gotas de pasión.
Hoy quiero probar el pecado, las frutas maduras que me expulsen del paraíso para llevarme a otros cielos. Extático. Valiente batalla amorosa, dulce rendición la suya.
Hoy vino a quererme con rosas, no sé que me gusta más ser amada o ser amante...me sonrio y miro las rosas que me observan en mi alba desnudez...y sueño, dulce sueño.
Vuela hasta su mejilla un beso, se desgranan muchos más, caen como bombas en puntos estratégicamente señalados. Hay susurros. Me aparto un poco, le vuelvo a mirar. Ha sacado la bandera blanca. Desconocía que tuviera tanto poder. Ha tomado mis brazos, mueve las manos, besa con apasionamiento. Poco a poco van destilándose ricos elixires, del mágico alambique caen gotas de pasión.
Hoy quiero probar el pecado, las frutas maduras que me expulsen del paraíso para llevarme a otros cielos. Extático. Valiente batalla amorosa, dulce rendición la suya.
Hoy vino a quererme con rosas, no sé que me gusta más ser amada o ser amante...me sonrio y miro las rosas que me observan en mi alba desnudez...y sueño, dulce sueño.
05 octubre 2005
A saltos
Me he comprado unas botas de cinco o seis días, para saltar por las semanas como un gigante, cinco días de los que he logrado recordar lo que me gusta, lo que siento y vivo; salto con mis botas las horas grises, las rutinas y las arrugas que fruncen el ceño con cabreos sin sentido. Y así se mueve mi tiempo, que se cubre del verde de las horas libres, del frescor de aguas, vientos y mares, lejanos y cercanos. La semana solo sirve para completar y poder pagar lo que con mi vida quiero hacer el resto del tiempo. De viernes a viernes y tiro porque me toca, de ver a Ana...¡Ufff! Ana y esos lindos ojos azules llenos de oceáno y libertad....a volver a verla.
Por unos instantes he logrado vencer al tiempo, borrarlo, crearlo, modelarlo como barro en mis manos....saltando sobre él, a saltos con mis nuevas botas de gigante.
02 octubre 2005
Y, ¿por qué no?
Esta noche leían juntos un folleto publicitario de electrodomésticos.
- Me hace falta una batidora...
- Pues yo te la compro...Ha poco tiempo que cambió la luz de 125W a 250W para instalar el viejo televisor en la habitación del niño. La suya era la única de las viviendas sociales que tenía así la instalación. Y ahora...el niño murió hace seis meses de una alferecía. Los médicos no sabían, no supieron jamás, la causa de tales dolores musculares y la falta de movimiento en los miembros.
Están sentados en un banco de piedra en un parquecillo con una fuente horrenda. Ella le sonríe, lo mira y mira esa batidora que tan fino deja el gazpacho y tan bien monta la nata. "Yo te la compro". Él ha dejado a su mujer en casa preparándole la cena. Sale todas las tardes al hogar del pensionista a jugar al dominó (dice) y vuelve pasadas las diez, cuando ha acompañado a Amparo a su casa.
Le gusta su pelo corto y canoso, su amplia sonrisa, sus ardiles...Ha hecho que recupere algo la alegría y la ilusión.
El hombre es desleal, el sexo a los setenta heróico; y el amor así, es la amistad también sin sus alas.
"Posiblemente esta noche en mi portal le dé un beso"
01 octubre 2005
Sensaciones (Inconexiones II)
Recuerdo muchas sensaciones, aromas de cosas, colores, sabores, se mezclan como el azucar y el café en mi cabeza. Me asaltan intempestivamente cuando menos lo espero, vienen y van cuando quieren. Así por ejemplo me gusta pensar que el otoño es canadiense, me recuerda a la hoja que aparece en su bandera; el verano llega cuando puedo saborear y absorver todo el aroma de un melocotón; el verano, el verano es blanco y azul, imagino así toda su luz, toda la luz estival; no recuerdo una lágrima que no haya valido la pena derramar, ni una sonrisa que haya sido inútil en su borboteo; el dulce sabor que tiene el primer beso y como se desgranan muchos más en fresco racimo tras aquel; el suave cosquilleo que da desperezarse....
Aparte. Me gusta mucho el castellano y me llaman la atención muchas de sus palabras: pinchauvas, metesillas, metemuertos...todas las hablas que tiene en España, sus diferentes usos en diferentes zonas del país, por las Castillas, por Aragón, Murcia, Andalucía, etc,...miles y miles de palabras volando, con innumerables significados, diciendo, contando, transmitiendo sensaciones.
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